El oficialismo en Morón planta su bandera sobre un fenómeno que el programa periodístico Primer Plano viene abordando hace algunas semanas. Es la explosión de venta ambulante en la Plaza de la Cultura, en pleno centro del distrito, un tema que es preocupación de la Universidad local y de las cámaras que nuclean a comerciantes.
“La decisión política es que esa plaza vuelva a ser un espacio público”, aseguró la concejal de Unión por la Patria Nadia Diz en conversación con Adrián Noriega y Norman Díaz. De todos modos, se diferenció de otros planteos hechos por bloques opositores: de ninguna manera proponen que sea a cualquier costo, es decir, mediante un desalojo compulsivo del lugar ubicado sobre la calle Maestro Cueto, entre Independencia y Salta.
“No es un tema para tratar a la ligera sino para que dialoguen todos los actores sociales que se ven involucrados. No podemos hablar con liviandad como, por ejemplo, pedir entrar a la plaza con la fuerza pública. Son seres humanos también”, refirió la edil sobre la actividad que llevan adelante cientos de manteros que comercializan sus productos allí y, en muchos casos, hasta exponen una metodología similar al trueque con ropa usada.
Ese consenso que promueven desde el oficialismo dista por completo con dos proyectos de la oposición de los que dio cuenta en sucesivos artículos Primer Plano Online. La bancada Nuevo Pro Morón busca que se realice un censo y, con prioridad a personas con domicilio en el distrito y que se dedican a las artesanías, reubicar la feria en el Paseo de las Artes.
Desde el bloque Pro Libertad, en tanto, lo que promueven es un desalojo. “Siempre con el tema del buenismo y pensarlos como ‘pobre gente’ los dejamos avanzar y se profundizan las injusticias”, aseguró Marita Traverso, quien también rechazó el traslado a otro lugar. La dirigente bullrichista pidió el cumplimiento de la ordenanza 4356/02 que prohíbe la venta ambulante en todo el distrito.
Las alternativas para encontrar una solución a la ocupación del espacio público en manos de manteros
Válido es decir que este fenómeno de la venta ambulante sin control en Morón no es nuevo. En 2016, el exintendente Ramiro Tagliaferro mantuvo un fuerte enfrentamiento con vendedores. En esa época el mandatario quiso reeditar la peatonal Sarmiento, cosa que fue rechazada por el Concejo Deliberante.
En rigor, era la chance del regreso de una vieja iniciativa de Juan Carlos Rousselot, que en la década del 80 entregó una calle para una feria abierta ambulante que terminó en un juicio millonario contra el Municipio por parte de comerciantes propietarios de esa cuadra que vieron perjudicada su actividad.
Después, en 2018, los manteros se instalaron frente a la Universidad de Morón y sólo se fueron un tiempo durante las restricciones de circulación por la pandemia de 2020, ya con Lucas Ghi como intendente. Desde ahí hasta ahora sólo creció.
“Sí es verdad que nosotros dejamos una plaza justamente para eso, para que lo aprovechen todos los moronenses, y cuando volvimos a ser Gobierno nos encontramos con esta situación, de la que nos hacemos cargo. Pero lo que hay que entender es que hay muchos hombres y mujeres que subsisten con ese trabajo. Tenemos que ser prudentes y entender la situación actual del país”, enfatizó Diz.
La concejal oficialista recordó que en la Argentina “siete de cada diez chicos están en una situación de pobreza”, por lo que pidió que cualquier solución a la que se arribe “sea de una manera ordenada, planificada, consensuada, en donde no dejemos a gente por fuera del sistema”.










