Identificaron al hombre fallecido este mediodía tras arrojarse al paso del tren en la estación Morón. El siniestro fatal se registró en el cruce ferroviario de Mendoza y Sarmiento y el suicida murió en el acto.
Según precisaron fuentes de la investigación, se trataba de Emanuel Francisco Muñoz (43), domiciliado en la calle Posadas al 2300 de Ituzaingó. Pero lo más impactante se descubrió cuando revisaron las pertenencias que el muchacho dejó al costado del andén antes de tomar la decisión fatal.
“Tenía entre sus cosas una nota de despedida escrita sobre un telegrama en el cual lo suspendían de su trabajo por su conducta laboral”, precisaron los voceros consultados. El fallecido era empleado de la cadena de supermercados El Abastecedor, la empresa que lo había sancionado.

Lógico que es difícil atribuir una conducta suicida a un único tema, pero al menos para la justicia ahí hay una punta para interpretar la decisión que tomó. Además, su familia informó que tenía deudas a las que no podía hacer frente. Era papá de un joven de 19 años y su exesposa es integrante de la Policía Local de Ituzaingó.
El caso tramita ante el Juzgado Federal Nº 1 de Morón por jurisdicción y porque el servicio ferroviario estuvo interrumpido. Acción penal no habrá ninguna.
El intento por frenar la decisión fatal
Este caso engrosará las estadísticas que se conocerán en algunas semanas a través del Boletín Epidemiológico Nacional y que siguen mostrando un nivel alarmante de atentados contra la propia vida.
Un trabajador del Municipio que cumplía labores allí intentó frenarlo al grito de “no te tires”. No pudo y quedó en shock: debió ser trasladado al Hospital Municipal por la crisis de nervios a la que estaba sometido. “No pude hacer nada”, se lamentaba ante los servicios de emergencia y la Policía que rápidamente llegaron al lugar.
El servicio ferroviario estuvo interrumpido y de a poco se va normalizando, con demoras y cancelaciones. En lo que va del año hubo 208 suicidios y 4680 intentos de quitarse la vida, que por distintos motivos fueron abortados. La mayor cantidad de casos se concentra entre los 15 y los 34 años, con tasas especialmente elevadas en el grupo más chico (15-19).










