El pasado lunes 24 de noviembre, cuando finalizaba el fin de semana largo por el Día de la Soberanía, José Clemente Godoy (63) había ido a tocar la guitarra como hacía habitualmente en un bar de Merlo Gómez. Era su forma de ganarse la vida, además de cortar el pasto por su barrio y podar árboles: unía un hobby que lo apasionaba con la chance de ganarse unos pesos.
Entre las 20.30 y las 21 de aquel día, sobre la Ruta 1003 (Bella Vista) y Atahualpa, un Renault 9 negro que circulaba haciendo zigzag lo embistió y siguió su trayecto sin detenerse un instante a brindarle asistencia, como sí hicieron dos chicas que circunstancialmente caminaba por allí. El impacto que sufrió el hombre fue letal para su organismo.
Godoy transitaba a bordo de su moto 110 cuando el rodado de mayor porte lo arrolló y se escapó hacia el lado de González Catán. Rápidamente desapareció del radar mientras la víctima yacía sobre el asfalto. Un bombero fue el primero que llegó y lo asistió; a los 20 minutos arribó la Policía y un rato después la ambulancia.
Cerca de las 23 el vecino fue ingresado al hospital Héroes de Malvinas, pero como no había guardia traumatológica lo trasladaron al Eva Perón. Su cuadro era delicado: había sufrido fractura de pelvis en tres partes, por lo que no podían moverlo para hacer estudios como tomografía para evaluar su interior; se le colapsaron los pulmones y los riñones dejaron de funcionar. Además, la presión arterial se descontroló. Una falla multiorgánica provocó su muerte ayer lunes.
El reclamo de justicia
A partir del siniestro y la fuga, la familia tomó contacto con la Policía para denunciar el hecho. Por cuenta propia los allegados de Godoy se ocuparon de conseguir cámaras de seguridad en donde no se ve el impacto, pero sí la reacción de las dos chicas que corrieron a ayudar ni bien fue embestido. Con ninguna ambas pudieron tomar contacto. Sí hablaron con el bombero que lo socorrió.
Lo poco que pudieron conversar con el personal policial no les aportó mucho: la respuesta que recibieron es que tienen que presentarse con un abogado en la Fiscalía N° 6 de Morón, donde tramita la causa. Sí supieron que la patente que tenía puesta el rodado no era la original: ese dominio pertenecía a un vehículo similar robado en jurisdicción de la comisaría de Barrio Matera dos días antes del choque mortal.

A partir del deceso de Godoy, la justicia dispuso la realización de la autopsia de rigor para establecer los causales de muerte. Y la carátula del expediente se modifica: de lesiones graves pasa a homicidio culposo agravado por la omisión de auxilio. Aunque falta un pequeño detalle: ubicar al auto y a su conductor.
“Por favor, necesitamos testigos. Mi suegro falleció y esto no puede quedar así. Alguien tiene que haber visto algo, tiene que saber algo para poder dar con los responsables. Aunque sea mínimo lo que puedan saber, para mí familia y para mí va ser de gran ayuda”, manifestó Anabella, la nuera de Clemente, en conversación con Primer Plano Online.








