Exclusivo: allanaron la casa y le secuestraron el celular a un menor de 12 años que amenazó con cometer una masacre en la Escuela Secundaria N° 14 a la que asiste. La orden judicial fue llevada adelante en la vivienda de la calle Juan Díaz de Solís al 2500, entre José de Minoguyen y Conscripto Sancti, de la localidad de William Morris.
El procedimiento fue solicitado por el fiscal Pablo Cabrejas, de la UFI de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Morón, luego de la denuncia realizada por el director del colegio al que asiste el menor sindicado, que había sido identificado en posteos hechos en redes sociales avisando que hoy lunes iba a cometer “una masacre” en el establecimiento educativo.
En rigor, la Policía llegó a la vivienda familiar del chico en busca de una escopeta, con la que él decía que se iba a presentar en la escuela. Los uniformados tenían una recomendación particular expresamente dictada por la jueza de Garantías del Joven Karina De Luca: no romper nada en la casa e intentar persuadir mediante el diálogo a los adultos responsables.
Lejos de ser un chiste se trata de un delito
“Era muy probable que no entendieran nada sobre el procedimiento. Y eso fue lo que pasó: el chico lloraba y pedía perdón. Y se justificaba diciendo que había sido todo una broma”, precisaron a Primer Plano Online voceros de la investigación. En medio de la tensión familiar, los policías revisaron la casa y secuestraron el celular del menor, que ahora quedó en manos de la justicia para ser peritado.
Si bien se trata de un menor inimputable según la ley penal juvenil vigente, la causa que se inició es por intimidación pública. Lo más probable es que sea sobreseído, aunque le quedará el asterisco en su prontuario: es que lejos de ser un chiste, la amenaza que cometió y de la que se hizo cargo es un delito.
Como contó Primer Plano Online el sábado, hubo 12 denuncias formales presentadas por directivos de escuelas con amenazas de tiroteos que se descubrieron a través de pintadas en los baños. La de esta mañana fue la primera judicialización que deriva en un allanamiento, porque apareció un nombre y apellido concreto.
Las autoridades ya avisaron que no será la única: se preparan nuevos procedimientos para las próximas horas.










