Alexis Ezequiel Ramírez había cumplido 17 años el pasado 27 de junio. Un día después se fue a la casa de un amigo en el barrio Las Malvinas, de Hurlingham, para pasar un rato. A la vuelta se ofrecieron a llevarlo a la casa dos chicos a los que conocía que habían ido en moto y aceptó: fue una decisión que se volvió mortal.
El adolescente, que era el mayor de cuatro hermanos, se sentó en la parte trasera del rodado. Su cuerpo diminuto le dejó un lugar en el asiento e “iba agarrado como una garrapata”, según recordó su mamá, Roxana, en conversación con Primer Plano Online. Eso es lo último que pudo averiguar de aquel viaje hasta que, en la madrugada siguiente, su celular recibió el llamado con la noticia que nadie quiere recibir.
Adolescente murió tras agonizar 4 meses en Hurlingham: no se sabe nada del conductor contra el que chocó https://t.co/FPHIVs1FYs pic.twitter.com/5iYzVMuWN1
— Primer Plano (@primerplanotv) November 30, 2025
A la mujer la contactó la Policía para informarle que debía acercarse al hospital Güemes, de Haedo, en donde estaba su hijo tras haber sufrido un siniestro vial. No le dieron detalles pero, como es lógico, se imaginó lo peor. En el trayecto al nosocomio se fue enterando de lo sucedido: en la esquina de Jufré y Roentgen de Villa Tesei, la moto en la que viajaba Alexis chocó contra un auto.
Mientras sus dos acompañantes cayeron al asfalto y sufrieron lastimaduras, el chico -que estudiaba la Secundaria nocturna en la Escuela Técnica N° 2 de Hurlingham y jugaba al fútbol en las inferiores del Deportivo Morón– voló varios metros e impactó su cabeza contra el cemento. Quedó inconsciente en el lugar y fueron los propios vecinos quienes, al escuchar el impacto, llamaron al 911 y al servicio de ambulancias.
El peligro de no usar casco
Alexis no tenía casco colocado y la velocidad a la que circulaba la moto fue su peor enemiga. En ese contexto, el auto oscuro contra el cual colisionó detuvo su marcha unos metros más adelante, su acompañante bajó y observó qué había pasado para luego subirse y retirarse, sin brindar ningún tipo de asistencia. Hoy, cuando ya pasaron 5 meses del hecho, todavía no se sabe quién es.
“Mi hijo nunca se pudo recuperar. Ni siquiera se podía alimentar por sus propios medios. Le tuvieron que sacar la mitad del cráneo y las heridas fueron irreversibles”, explicó la mamá en conversación telefónica con este medio. Pese a que Alexis ingresó inconsciente al establecimiento sanitario, con el correr de los días se despertó y recuperó parte de su conciencia. De todos modos, no podía hablar porque tenía una traqueostomía.

Su condición nunca mejoró. En el medio del procedimiento clínico fue derivado a la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Hurlingham para rehabilitación. Pero una neumonía empeoró su complejo cuadro: volvió al Güemes y falleció el pasado 25 de octubre. En el medio, mientras se aferraban a la esperanza, papá y mamá consiguieron cámaras de seguridad vecinales que retrataron parte de lo ocurrido. Desde entonces cuentan con el acompañamiento de Viviam Perrone, de la ONG Madres del Dolor.
El fiscal del caso es Patricio Ventricelli, de la Fiscalía Nº 6 de Morón. Mañana lunes la familia está convocada para aportar toda la información que tenga y avanzar con la investigación. La moto en que viajaba Alexis está secuestrada en la comisaría 2ª de Villa Tesei: tiene problemas de papeles. “Pido que la muerte de mi hijo no quede en la nada”, remató Roxana, que también es mamá de otros tres hijos de 14, 9 y 5 años, hermanitos que lo extrañan cada día.








