“Si van a hacer tiroteos tírenle a la directora. ¿Qué es eso de a lo compañeros?”. El posteo realizado por un menor de 14 años puso en alerta a la comunidad educativa del Instituto Parroquial Cristo Obrero de Haedo, cuyo equipo directivo debió radicar la denuncia a raíz de que otros estudiantes, padres y madres se enteraron de la publicación intimidante del alumno.
La conmoción provocada por el suceso, que lejos de ser un chiste es una amenaza concreta y dirigida hacia una autoridad escolar, ameritó la rápida intervención de la justicia. El fiscal Gabriel Crudo Iturri, de la UFI de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 DE Morón, solicitó la realización del allanamiento en la vivienda del adolescente luego de identificarlo con nombre y apellido.
Así, personal policial de la comisaría 2ª de Haedo realizó un procedimiento en la vivienda del menor, sobre la calle Curuzú Cuatiá al 200 de Morón. La manda judicial rubricada por la jueza Karina de Luca era clara: no ejercer violencia pero sí identificar al alumno y sus adultos responsables, notificarlos de la causa y secuestrar el celular mediante el cual realizó el posteo.
La llegada de la Policía sorprendió al grupo familiar en cuestión, aunque la madre del menor no opuso resistencia a la realización del procedimiento. Durante la requisa en la vivienda la mujer fue notificada de la formación de la causa penal contra su hijo: intimidación pública es la carátula central, que está acompañada del agravante de incitación a la violencia colectiva.
El celular del menor quedó secuestrado para ser peritado por la justicia. Además, el chico no podrá concurrir de manera presencial al colegio mientras dure la investigación en su contra: deberá recibir clases virtuales y lo más probable es que la matrícula para el año próxima no le sea renovada.










