La justicia de Morón dejó un explosivo mensaje ante directivos de escuelas en el marco de una reunión que se realizó en el palacio municipal. Si bien el encuentro fue cordial e informativo, también sirvió para dejar en claro que el dilema que plantean los responsables de cada comunidad educativa no debería ser tal y que no hay mayor interés que preservar la vida.
Existe un elemento central en el debate: si un protocolo elaborado en la urgencia puede estar por encima de la ley. Efectivamente, Primer Plano Online pudo confirmar que se armó una guía titulada “orientaciones para la actuación inmediata ante la detección de mensajes amenazantes o presencia de armas en el escenario escolar”, que tiene un apartado que abre lugar a la polémica.


“La directora o el director del establecimiento radicará la denuncia correspondiente ante la Fiscalía o dependencia judicial con la que cuente el distrito, para que inicie la investigación pertinente. Para garantizar el debido proceso y la protección de los derechos de Niñas, Niños, Adolescentes y Jóvenes (NNAyJ), en esta instancia inicial se evitará la identificación de las o los estudiantes”, se subraya en la circular.
Ese fue el argumento expuesto por responsables de cada escuela, que los fiscales del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil del Departamento Judicial Morón intentaron derruir por completo. “Ustedes tienen que denunciar con nombre y apellido, porque si no lo hacen y la amenaza de tiroteo pasa a ser un hecho consumado son pasibles de una acusación como mínimo por encubrimiento”, dejaron en claro los funcionarios.
El falso dilema que se plantea
¿Dónde se plantea el dilema? En lo que se excusan la mayoría de los directivos de establecimientos educativos de la región: se respaldan en esa guía para realizar presentaciones judiciales describiendo los hechos, pero sin señalar autoría, lo que dificulta en demasía las investigaciones.
Desde la justicia se dejó en claro que “si aparece una pintada hoy con una amenaza de que mañana habrá un tiroteo no existe otra posibilidad que actuar en la urgencia, por lo tanto, es menester denunciar e identificar si está claro quien la hizo para poder llegar a tiempo y evitar una posible masacre escolar”.
El cónclave se realizó como parte de la campaña del Municipio ‘Mi Escuela Segura’, en donde el Gabinete comunal intercambió ideas con directivos de instituciones educativas, autoridades del Poder Judicial y del área de Educación “con el objetivo de fortalecer el abordaje ante situaciones de conflicto y amenazas en escuelas secundarias del distrito”.
Allí se brindaron lineamientos claros sobre cómo actuar ante la aparición de intimidaciones de diversa índole, se compartieron herramientas de intervención y se avanzó en la articulación de estrategias conjuntas para dar respuestas ágiles y efectivas.










