Durante los últimos días se realizaron distintos operativos de prevención y control en diferentes puntos de Morón, con el objetivo de combatir la modalidad criminal conocida como motochorros.
Como resultado de los procedimientos fueron aprehendidas nueve personas y secuestradas siete motocicletas que presentaban irregularidades o estaban vinculadas a hechos ilícitos.
Los operativos fueron llevados adelante por personal policial de las distintas dependencias del distrito, en el marco de dispositivos específicos de control orientados a detectar motos utilizadas para cometer delitos.
En tal sentido, varios de los procedimientos se originaron cuando efectivos observaron a motociclistas circulando sin chapa patente o en actitud sospechosa, quienes al advertir la presencia policial intentaron darse a la fuga a alta velocidad.
En esos casos, la disposición de la superioridad es poner en marcha cerrojos controlados para evitar que escapen e interceptar los rodados en caso de que sus ocupantes no acaten la orden de detenerse para ser identificados.
Las causas penales que siguen a las detenciones
Durante los controles se constató que algunas de las motocicletas presentaban numeración de motor o chasis suprimida o adulterada, mientras que otras registraban pedidos de secuestro activos por robo o hurto. En uno de los casos, además, se logró recuperar una moto que había sido robada momentos antes.
Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia, en el marco de causas por encubrimiento, resistencia a la autoridad, hurto y supresión o adulteración de numeración de objeto registrable.
Estos procedimientos forman parte de los operativos permanentes de prevención y control que se desarrollan en los barrios del distrito, como fruto del trabajo articulado entre las fuerzas policiales y la Secretaría de Seguridad de Morón. “El objetivo es desalentar delitos y cuidar a nuestra comunidad”, subrayaron desde el Municipio.
Morón hizo punta de lanza en un proyecto para combatir la modalidad de motochorros. En mayo pasado el intendente, Lucas Ghi, lo entregó en manos el texto al ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, pero la iniciativa no avanzó en la Legislatura: duerme en algún cajón.










