De los 88 kilómetros que estaban pautados para la construcción de la autopista Presidente Perón ya hay ejecutados y terminados un total de 55 kilómetros. Restan los últimos 25, que por el momento es incierto se si concretarán y cuándo. La asunción de Javier Milei y su freno a la obra pública bajo el concepto de “no hay plata” impuso una certeza: nadie se anima a arriesgar en qué quedará esa mega estructura.
Un informe del programa GPS del canal América mostró la paralización y el abandono de los trabajos que se ejecutaban en la traza. Las cámaras llegaron hasta González Catán, en La Matanza, donde todo concluye con pilotes que impiden la circulación y obligan a desviarse por calles internas, lo que demora un viaje de cinco minutos a más de media hora. Es que las colectoras son calles de tierra y hay puentes sin concluir.
En rigor, la parte más fuerte que resta completarse es la que une Merlo con el Camino del Buen Ayre, en el origen del camino, y también la conexión de la traza con la autopista Buenos Aires-La Plata para llegar al puerto de la capital provincial. ¿Quedará en estado de abandono para siempre? ¿Entregará el Gobierno de Milei la obra a un privado para que haga la inversión a cambio de quedarse con peajes? Nadie tiene la respuesta al menos por el momento.
Según puede observarse aún en la página del Ministerio de Obras Públicas de la Nación (organismo que ya no existe a partir del cambio de organigrama), el pasado 4 de diciembre la administración pasada informó que ese día se habilitó la circulación en otros 10 kilómetros de la autopista, entre la Ruta 3 en La Matanza con la Ruta 40 en Merlo. Con este nuevo tramo, ya son 52 los habilitados en total sobre la nueva traza que conformará el tercer anillo de circunvalación del AMBA, contando 12 municipios y beneficiando a 12 millones de personas.
Siempre según la descripción de las autoridades anteriores, autopista Presidente Perón “permitirá estructurar la Red Vial Metropolitana de Buenos Aires” como “herramienta de acceso y articulación del territorio urbano”. Conectará, una vez finalizada, con todos los accesos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se cruzará en su inicio con la AU Panamericana (RN 9); con el Acceso Oeste (RN 7); con la Autopista Ezeiza – Cañuelas (RN 3 continuación de Ricchieri); con las RP 58 (que vincula la AU Ezeiza – Cañuelas con los barrios de Canning y Ezeiza) y la RP 53; y con la Autovía RP 2.
A su vez, “permitirá agilizar la salida desde los parques industriales que se asientan a lo largo de su recorrido” y “facilitará el acceso al puerto de La Plata y a los aeropuertos de Morón, El Palomar y Ezeiza”. Asimismo, este corredor optimizará la conexión entre el norte y sur de la Provincia, y “brindará impulso al desarrollo industrial, comercial y habitacional de toda el Área Metropolitana”.








