Revés judicial para Morena Rial, la hija del conocido periodista, quien permanece detenida en la Unidad Penal 51 del Servicio Penitenciario Bonaerense: ahora la joven, de 26 años, está acusada no sólo de haber sido parte de una banda que cometió robos en viviendas de Villa Adelina y Martínez, en San Isidro, sino también de una entradera en Castelar.
Según la elevación a juicio en contra de la imputada, los hechos que el fiscal Patricio Ferrari le endilga son dos delitos cometidos en domicilios de las calles José María Moreno al 2700 y en Entre Ríos al 2300, del mencionado distrito de zona norte. En los dos casos aprovecharon la ausencia de los moradores de los chalets para meterse y sustraer objetos de valor.
Pero ahora la justicia le imputa otro hecho, ocurrido el pasado 19 de enero de este año. En este caso fue en una finca de la calle Ramón Santamarina al 700, en Castelar. Según la acusación fiscal, Morena Rial compartió organización delictiva con Alan Martín Fernández y Luna Alexandra González e ingresaron a robar a la casa de la misma manera: aprovechando que sus ocupantes no estaban. En la jerga del hampa a eso se le llama escruche.
Un robo millonario
Una vez en el interior, y luego de haber efectuado tareas de inteligencia previa en días anteriores, forzaron la puerta de entrada y lograron acceder a los distintos ambientes. Allí sustrajeron, según la denuncia de la víctima, la suma de 32.000 dólares; 50 cargadores de la marca IPhone de carga rápida de 20w; 100 cables USB de ese estilo de celular; herramientas técnicas de aperturas de esos dispositivos; además de 10 unidades de perfumes de origen árabe.
De la finca también se llevaron ropa interior femenina nueva en cajas; un casco tipo motocross de color rojo con blanco; antiparras de color naranja; una cartera marca ‘Juanita Jo’ de color negra con vivos verdes fluorescentes; 25 auriculares nuevos en cajas cerradas marca ‘Apple’; un reloj marca ‘Apple Watch’; tres cajas de IPhone” vacías; y un revolver antiguo de colección sin marca ni numeración.
Toda esa información fue detallada por el propietario de la vivienda, C.G.V. en su denuncia policial. Cuando fue indagada por el fiscal Ferrari, Morena Rial negó su participación en el hecho de Castelar. “Me lo habían pasado para hacer a mí (el viaje), pero al final no fui. Estaba en la casa que alquilé con el papá de mi hijo y mi hijo”, se sinceró, al tiempo que confesó que la gente con la que se juntaba tenía domicilios marcados para robar.
Y remató: “todo esto me da mucha vergüenza y estoy muy triste. Esto no lo voy a hacer más, estoy muy arrepentida. Quiero aclarar que yo no me quedé con nada, prometo no volver a ver a toda esta gente”. Declaración lógica: en caso de ser hallada culpable en un juicio, Morena Rial podría recibir una pena de entre tres y diez años de prisión.








