Al mal estado del campo de juego que el estadio Nuevo Francisco Urbano mostró a lo largo de la temporada anoche se le agregó un elemento que llamó poderosamente la atención: lo blanda que estuvo la tierra en varios sectores pese a que no llovió en los días previos.
Ese curioso fenómeno, que se vivió a lo largo de los casi 100 minutos que duró el partido entre Deportivo Morón y Gimnasia y Esgrima de Mendoza, con victoria por 1 a 0, llamó la atención del público presente y también de los periodistas que tuvieron a cargo la transmisión televisiva a través de la señal DirecTV Sports.
“El terreno de juego no discriminó a nadie. Se resbalaron todos, y los arqueros varias veces”, reflexionó el comentarista cuando promediaba la segunda mitad. El relator remató con la humorada: “patinando por un sueño”.
Lo cierto es que a lo largo del encuentro fueron varios los resbalones que se observaron, y en muchos casos con agua levantada desde la tierra misma. ¿Qué fue lo que pasó? No hubo explicación oficial de parte de la dirigencia del club, pese a las consultas que realizó Primer Plano Online.










