Enojo y duros cuestionamientos de parte de las autoridades políticas del Municipio de Ituzaingó contra la justicia luego de la liberación, bajo caución juratoria, de un sujeto detenido en el marco de una investigación por escruches y entraderas en Parque Leloir.
La causa se inició con un hecho aberrante ocurrido en la intersección de las calles Montero Lacassa y De la Zamba, de Udaondo. La mamá había salido un rato de la vivienda y, en el interior, una menor de edad (17) dormía en su habitación. En esas circunstancias la adolescente se despertó con los ladrones en el interior de la pieza en la que descansaba.
Según pudo saber Primer Plano Online, tres ladrones de nacionalidad extranjera (por su timbre de voz) ingresaron previo a ejercer violencia en puerta trasera de la casa, y se llevaron joyas, alhajas, y dinero en efectivo. Cuando se dieron cuenta que estaba la chica huyeron, después de haber revuelto todo: escaparon a bordo de una WV Suran gris y de un C4 Cactus blanco.

Ese caso se suma a otros similares ocurridos en la zona, en la mayoría sin ocupantes en las propiedades intrusadas (lo que se conoce como escruche). Es decir, con inteligencia previa los ladrones solían contar con la información de cuáles eran las fincas que quedaban transitoriamente vacías para entrar a robar.
La investigación que terminó con un detenido y la posterior liberación
Con los datos de ambos vehículos y sus dominios, que además quedaron registrados por cámaras de seguridad, la Policía emanó el alerta a otras jurisdicciones para que los tengan vinculados a ese delito y que avisen en caso de ser detectados.
Y, efectivamente, en las últimas horas la Suran fue detectada por personal del Comando de Patrullas de San Martín en la intersección de las calles Manuel Rouco y Francia de Villa Lynch. Fue el anillo digital de ese distrito el que advirtió a las autoridades que el rodado tenía pedido de secuestro pendiente.
El conductor de ese auto, identificado por fuentes de la investigación como Nahuel Sosa (32), quedó a disposición de la fiscal Gabriela Millán, de la Fiscalía Descentralizada Nº 1 de Ituzaingó. En tanto, la jueza Karina De Luca, a cargo interinamente del Juzgado del Juzgado de Garantías Nº 6 de Morón, dispuso el allanamiento en su domicilio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a partir de los datos que aportó el sujeto.

En ese lugar la Policía incautó joyas varias, entre las que había pulseras, cadenas, anillos, dijes y aros, siete pares de anteojos, dos teléfonos celulares y una remera similar a la que tenía colocada uno de los autores de la entradera. Sin embargo, luego de la aprehensión, la magistrada le dio la libertad a Sosa bajo caución juratoria, es decir, con la promesa de presentarse ante la justicia cada vez que sea requerido, y fijando un domicilio del que no puede ausentarse sin permiso judicial.
“Es lo que decimos siempre: la Policía investiga y persigue a los delincuentes, los Municipios colaboramos con todo lo que tenemos, pero necesitamos de la justicia. Porque si detenemos y luego son liberados de nada sirve”, detalló un funcionario de extrema confianza del intendente Pablo Descalzo en Ituzaingó, visiblemente molesto con la liberación del sospechoso.
“Nosotros entendemos que hay pocos lugares de detención, pero la cara ante las víctimas las ponemos nosotros, los Municipios, que son el primer eslabón al cual la gente de acerca”, completó el vocero. En las próximas horas desde el Municipio convocarán a la familia damnificada para brindarle detalles de la investigación.
La acusación en contra del sujeto es la de robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, que contempla penas de hasta 15 años de prisión.











