El Municipio de Morón espera la etapa final del traspaso del predio en donde supo funcionar la Asociación para la Rehabilitación del Niño Lisiado (ARENIL), la ONG creada en 1956 que fue declarada en quiebra.
El inmueble, ubicado en Sarmiento y Cañada Juan Ruiz, será restituido en los próximos días luego de la decisión adoptada por la jueza Débora Elena Lelkes, a cargo del Juzgado Civil y Comercial Nº 3 de ese Departamento Judicial.
“Hace dos semanas acompañé a un oficial de Justicia, que fue a tomar nota del inventario existente. Nos presentamos en función de ser guarda de esos bienes para avanzar con todos los traspasos. Legalmente ya está decidido que vuelva a manos del Municipio”, explicó el secretario de Planificación Estratégica local, Guillermo Pascuero.
En diálogo con Adrián Noriega y Norman Díaz en el programa Primer Plano por canal Somos, de Flow, el funcionario agregó que el Gobierno comunal está “en vías de un proyecto” para ejecutar en ese destino. Formalmente espera tomar posesión del terreno para poder avanzar con el plan oficial, pero por lo pronto esperan poner a resguardo el material que se conversa en el lugar, como documentos históricos sobre Albert Sabin, inventor de la vacuna contra la poliomelitis, por la que fue distinguido con el Premio Nobel de Medicina.
El compromiso asumido por el intendente
El pasado 2 de marzo, durante la apertura de sesiones ordinarias ante el Concejo Deliberante, el intendente, Lucas Ghi, habló ante concejales de todos los bloques y confirmó que el plan oficial es construir allí un centro de salud para la tercera edad. Además, se propuso el desafío de comenzar las obras este año.
En un tramo enfático de su discurso, el mandatario se refirió a un terreno que “había quedado a la deriva” por falta de inversión de, por lo menos, en las últimas 4 décadas. “Frente al valor inmobiliario que tienen esas parcelas en el centro de Morón, en un área nodal de nuestro distrito, no podíamos permanecer impávidos viendo cómo la especulación inmobiliaria se quedaba con ese pedazo de historia, con esa identidad tan sellada a fuego que tenemos en nuestro distrito. Y decidimos presentarnos, quizás hasta audazmente, en el proceso de quiebra, pese a que algunos nos decían que era en vano”, recordó.
Claro: el Concejo Deliberante autorizó al Municipio a destinar hasta 50 millones de pesos para quedarse con el predio en cuestión y, una vez concretada la operación que le permita tomar posesión, remitir al cuerpo la definición sobre el destino que se le otorgará. Según la tasación estimativa hecha por el Colegio de Martilleros, el valor de mercado del inmueble oscila entre los 700 mil y un millón de dólares.
“Algunos pensaron que las acciones iban a ser infructuosas, pero logramos que las autoridades competentes le dieran lugar al interés colectivo y no a la especulación inmobiliaria, de manera que Arenil hoy también forma parte del patrimonio municipal del que podrán gozar las futuras generaciones. Prontamente lo vamos a transformar en un centro asistencial para nuestros adultos mayores”, vaticinó el intendente.
En esa alocución, Ghi insistió en que harán esfuerzos para que la obra comience este 2026 y que “ojalá esté concluida de que termine el presente mandato”. “Nos comprometemos a que eso que era una quimera de concreción imposible se transforme en una realidad que distinga también a nuestro pueblo”, cerró.
El trámite judicial que ordenó devolver al Municipio el terreno
El fallo firmado por la jueza Lelkes rechazó el planteo realizado por Laura Ross, en su carácter de presidenta de Policonsultorios Santo Domingo S.A., que pretendía quedarse con el predio en cuestión luego de realizar un depósito de más de 23 millones de pesos.
“Ordenar la devolución al Municipio de Morón del inmueble”, indica el segundo apartado de la resolución de la magistrada, “de conformidad con lo que surge de su Estatuto Social en su artículo cuadragésimo y lo que surge de sus antecedentes”, agrega. Se refiere a las ordenanzas del Municipio de Morón Nº 4047 de 1961 y la Nº 6918 del 8 de septiembre de 1978 y al propio estatuto de Arenil, que estableció que, en caso de disolución de la entidad, el predio vuelve al Gobierno local.











