Ramiro Tagliaferro perdió por un escaso margen la elección de 2019. Dejó el cargo de intendente que había asumido a finales de 2015 con la imagen de ser un buen gestionador, pero poco eficiente a la hora de administrar el poder político. No haber despegado por completo de la figura del expresidente Mauricio Macri le terminó jugando en contra y la unidad opositora de entonces lo eyectó del cargo.
Tagliaferro se considera un discípulo directo de Horacio Rodríguez Larreta. De hecho, una vez el exintendente le confesó a este cronista de Primer Plano Online que el jefe de Gobierno porteño “fue mi mentor, aprendí muchas cosas con él”.
El presente político lo encuentra volcado al armado político en el conurbano bonaerense. “Ramiro está enfocado en el armado de la candidatura presidencial de Horacio (Rodríguez Larreta) para 2023”, reveló un integrante de la mesa chica del tagliaferrismo en Morón ante la consulta para la elaboración de este artículo. El exintendente forma parte del equipo político del mandatario porteño: hay diálogo fluido y permanente entre maestro y discípulo.

Como se recordará, el exalcalde se quedó afuera del Senado bonaerense en la elección pasada y suena para ocupar una de las vacantes reservadas a la oposición en el directorio del Banco Provincia. De todos modos, allegados a él aseguran que no le interesa ocupar alguna de esas sillas.
Metido de lleno en la rosca política, su gran objetivo personal es recuperar el distrito que hace 27 meses le entregó a Lucas Ghi. Está claro, igualmente, que falta una eternidad para la elección del año próximo y que todavía no hay nada definido en cuanto a nombres.
La pregunta obligada es si Tagliaferro será el candidato en Morón. Él mismo no lo descarta, pero también dejó en claro que está abierto el juego para quien quiera ser. La autorización para su tropa propia está, y varios sueñan con la posibilidad de encarnar la candidatura siempre en el riñón macrista de la coalición, de donde seguramente habrá más postulantes. En su intimidad y la de su grupo de leales, de todos modos, todos saben que el exintendente cuenta con el apoyo de los principales dirigentes del PRO para recuperar el Municipio, y que le pondrán “todos los fierros para lograrlo”.
El martes pasado, el diputado nacional Diego Santilli realizó junto al ex intendente una recorrida con vecinos por la zona sur del distrito. Y durante los próximos meses varias actividades estarán apuntadas a Castelar y Morón sur, los ex bastiones indiscutidos del peronismo y del Frente de Todos. Martín Sabbatella en los 2000 y el propio Tagliaferro en 2015 y 2017 rompieron con esa lógica. El macrismo sabe que en esos barrios populares es competitivo, pero debe reforzar su llegada a la gente.

Otra muestra del apoyo a Tagliaferro, en este caso para adentro de la coalición opositora, es la realización del Foro de Intendentes, que está previsto para el 23 de marzo en el Club Sitas, de El Palomar, zona de confort electoral para Juntos por el Cambio. Ya confirmaron su presencia 19 jefes comunales de distintos Municipios de la provincia. ¿Por qué un respaldo abierto a Tagliaferro? Porque el anfitrión de un cónclave de dirigentes con gobiernos en ejecución será un denominado ‘Sin Tierra’, es decir, alguien que no tiene cargo.
La mesa chica del tagliaferrismo la integran el concejal Leandro Ugartemendía; la diputada provincial María Eugenia Brizzi; el dirigente Cristian Salinas; el exsecretario de Seguridad local Bernardo Magistocchi; y el vocero Santiago Salinas. Asimismo, el presidente del bloque de concejales, el lilito Francisco Mones Ruiz, es una persona de consulta permanente, al igual que el exdiputado Néstor Résico y el ex concejal Oscar Álvarez, con gran peso territorial en El Palomar.











