Morón quedó afuera de la final por el ascenso directo: el clásico y el Reducido, los objetivos a la vista

La caída frente a Mitre en el Francisco Urbano y el triunfo de Ferro ante Racing de Córdoba sacó definitivamente al equipo de Walter Otta de la carrera por el título. Encima, con la goleada de Godoy Cruz sobre Estudiantes de Caseros también se quedó sin el segundo puesto, que ahora es propiedad de los mendocinos. Para el DT del ‘Gallo’, la clave está en “recuperar lo anímico”.

A Deportivo Morón le tocó el peor escenario posible en el tramo final de la temporada. Se quedó sin combustible y sin el aura competitiva en el mismo momento en que acarició el cielo con los dedos: después de alcanzar la punta fue todo decepción, con 4 derrotas en los últimos 5 partidos, dos de ellas como local, condición en la que estaba invicto.

Lo de ayer, claro está, fue de lo peor en el campeonato. El equipo mostró actitud en los primeros minutos, pero rápidamente se enredó en su propia impotencia, pasó a perder por un error propio y en el complemento casi no pateó al arco. El diagnóstico de Walter Otta es claro: los muchachos atraviesan un bajón anímico que llegó en el peor momento, cuando ya no hay revancha.

“Hay que recuperar lo anímico. Esto es un juego mental mucho más que futbolístico. El equipo demostró cosas muy buenas a lo largo de todo el año. Esos chicos que están hoy en el vestuario sufriendo la derrota como le hemos sufrido, son los mismos que nos han traído hasta acá con la ilusión de haber terminado primeros. Nosotros seguimos confiando en eso”, se sinceró un entrenador abatido a la salida del estadio.

Es la opinión del conductor y armador del grupo, que ve en el día a día a sus muchachos. Lo que se ve en la cancha es otra cosa: quizá la cabeza influya, es cierto, pero cuando un jugador busca darle un pase a su compañero y le erra o un defensor tiene que marcar a un delantero y queda pagando ahí la cosa es futbolística. Ni siquiera táctica, porque no hay DT en el mundo que de una indicación semejante.

El clásico con Almirante, una oportunidad a la vista

Lo raro es el momento del año en el que llega este trance. Este Morón de Walter Otta está acostumbrado a recibir cimbronazos que sacuden internamente: ya el año pasado con la pérdida de Nahuel Zárate (que fue detenido por orden judicial para cumplir una sentencia) y este año con la salida intempestiva de Franco Vázquez, que volvió a Argentinos en medio de la temporada y dejó al equipo rengo en su parte más sólida, que era la zaga.

“La gente fue emocionante. Cuando te empuja, empuja de verdad. Estábamos todos ilusionados con terminar primeros y no nos dio para eso. Ahora iremos por el Reducido y trataremos de mejorar para poder jugar la final”, completó Otta en un breve contacto con la prensa a la salida del vestuario. ¿El clásico con Almirante Brown puede ser un envión anímico? “Vamos a tratar de tomarlo así”, concluyó.

Otta sabe que jugando así no hay ninguna posibilidad de ilusionarse. Es indispensable resetear y dar de nuevo, con los soldados de siempre. Para ese partido del próximo domingo estarán en condiciones de regresar Franco Fagundez, Juan Manuel Olivares y Mariano Bíttolo, tres elementos clave en el andamiaje del equipo. Al menos es una manera de ver con algo de optimismo el futuro a corto plazo.

La final por el ascenso directo en la Zona A se definirá entre Ferro, que derrotó por 1 a 0 a Racing de Córdoba y lleva 5 puntos de ventaja en la cima, y Godoy Cruz, que goleó por 6 a 3 a Estudiantes de Caseros. Con 58 puntos el ‘Gallo’ se ubica tercero en las posiciones, 4 por encima de Deportivo Madryn, su perseguidor más cercano. Y ya está clasificado para el Reducido.

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