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viernes, febrero 6, 2026
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Murió Huguito Flores, pero en Ituzaingó nació una leyenda

La conmovedora despedida que le tributan sus vecinos de Villa Udaondo al popular cantante que eligió ese humilde rincón del conurbano para refugiarse cuando llegaba de su Santiago del Estero natal. En medio de la conmoción, un insólito tironeo causó tensiones en la familia, pero finalmente se pudo destrabar y hoy será velado en el barrio.

La comunidad de Villa Udaondo, en Ituzaingó, se puso de pie y reclamó poder despedir a uno de sus ídolos populares de siempre. Se trata de Huguito Flores, el cantante fallecido en un siniestro vial en Santiago del Estero junto a su esposa y su cuñado y cuyos restos quedaron en medio de un tironeo familiar que le agregó dramatismo al dolor.

“Por suerte se pudo arreglar y lo vamos a despedir acá. Después volverá a Santiago para estar enterrado al lado de su Kari”, contó Soledad, una de las hijas del artista, en conversación con Primer Plano Online y entre un llanto emotivo que ganó lugar entre el baile y la música para evocar a su padre “como él hubiera querido”.

Huguito tenía 58 años y falleció a raíz de las heridas luego de chocar el auto en el que viajaba contra un camión que se le atravesó en la ruta. Junto al músico también perdieron la vida en el acto su mujer, Carina Soledad Enríquez, y el hermano de ella, Rubén Horacio Enríquez. La única sobreviviente fue la pequeña hija del cantante y su esposa, Catalina, de apenas tres años, quien se encuentra internada con pronóstico reservado.  El camionero quedó detenido e imputado por triple homicidio culposo y lesiones graves.

La muerte de Huguito Flores
En esa canchita solía tocar Huguito: los muchachos que esperaban por jugar tenían un parlante con su música

Durante la jornada de ayer viernes todo fue “un dolor de cabeza” para la familia del cantante radicada en Ituzaingó, donde viven su padre, su madre y algunos de sus hijos e hijas. El tema es que sus restos fueron velados en Santiago del Estero y estaban a punto de ser llevados al cementerio sin que lo puedan despedir sus seres queridos aquí en Buenos Aires. En el medio apareció una hija de Hugo de la que nadie sabía de su existencia.

El velatorio se llevó a cabo en el Centro Recreativo de la ciudad santiagueña de La Banda, en donde hubo largas filas de fanáticos, familias completas e incluso niños y niñas esperando para la despedida. Pero cuando estaba a punto de ser trasladado a su morada final su hija desde Udaondo exigió a la justicia que frente el trámite porque aquí en Ituzaingó lo esperaba la gente para darle su homenaje. Finalmente todo se arregló y sus restos llegarán hoy.

La muerte de Huguito Flores

“Es lo que queríamos. En ningún momento nadie nos llamó ni avisó, pero mis tías y hermano pudieron arreglar todo”, reconoció Sol. Hoy sábado se espera una multitud en Villa Udaondo para agradecer la vida del popular artista. “Pasamos un día de mierda, nos explotó la cabeza, pero finalmente se solucionó, llegamos a un acuerdo y lo estaremos despidiendo como se merece”, completó la joven.

“Hace 40 años que vivo acá y que lo conocía a Huguito. Para los carnavales nos revolcábamos en el barro ahí en casa. Él venía, era buen vecino, cantaba en pantalones cortos”, contó una vecina ante la consulta de Primer Plano Online. Otra mujer del barrio, que vive allí desde la década el 90’, recordó que bailaban con él cuando las calles aún eran de tierra y se quejó: “¿cómo no lo van a traer acá para despedirlo si es nuestro?”.

Esa segunda habitante contó también que Huguito cansó en su casamiento ante 400 personas y que eso fue el regalo que le hizo. “Lo recordamos con alegría, como era él. Respetamos a su familia, pero la gente que lo quería quiere bailar y cantar sus canciones”, cerraron.

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