Entre lágrimas y visiblemente conmovida, harta de no ser comprendida en su reclamo y a la espera de una solución de fondo de parte de la justicia, una vecina de Hurlingham grabó un video en el que asegura que sufre “hostigamiento constante” de parte de su expareja, padre de dos de sus hijos menores de edad (nena de 10 y varón de 5).
Cecilia Álvarez (36) es la denunciante de Vito Raúl Brachini, conocido bajo el alias ‘Choco’. El último episodio que padeció fue al salir del jardín en el que había dejado a su nene, el agresor la interceptó en la calle y le puso lo que ella entiende que pudo haber sido un arma en la cintura.
“Me robó el celular, me hackeó todo y lo único que pude recuperar fue el WhatsApp, sabiendo que ahí guardo todos los tratamientos que hace mi nene, que tiene TGD e hiperactividad y hace terapias. Además, me amenazó de muerte. Está usando mis redes sociales y hace publicaciones falsas”, relató en la filmación.
Cecilia afirma sentirse desprotegida y asegura que lo único que recibe de parte del Estado es “una perimetral que dura tres meses”. Es más: se queja de la respuesta policial. En conversación con Primer Plano Online narró que en la Comisaría de la Mujer no le quisieron tomar la denuncia la última vez que se presentó y le pidieron que la mande por correo electrónico.
Violencia en todas sus formas, incluso económica
Como si la violencia que padece a nivel físico y verbal fuera poco, el agresor también la somete económicamente. “Hace dos años que solamente me pasa 80 mil pesos para sus hijos. Encima en este momento estoy desempleada, rebuscándomela como hacen millones de madres. Pero lo único que estoy pidiendo ahora es ayuda: si algún día me pasa algo va a ser responsabilidad de él y del Estado por no cuidarme”.
Sin necesidad alguna de hacerlo, Cecilia consideró oportuno aclarar en el video que ella no está en pareja actualmente. Cree, por las palabras expresadas por el atacante, que le quitó el celular para saber todo sobre sus movimientos y cotejar con quién se relaciona.

“Estoy cansada de sus hostigamientos, de salir con miedo a la calle y sus amenazas hacia mí, a mi hija mayor (tiene 17 años y no es de él) y a mi papá. Es una persona que está enferma y perdida en la droga, que no sólo consume sino también vende. Y eso todo el barrio lo sabe”, enfatizó.
Denuncia y contradenuncia
Cecilia detalló que desde febrero tiene la aplicación Hurlingham Segura en su teléfono, que activa cada vez que se siente en peligro. La última vez no pudo hacerlo: Branchini le quitó el dispositivo. Y también reveló un dato: cada vez que ella lo denuncia él presenta una contradenuncia. Llegó incluso a acusarla de haberlo apuñalado.
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“Quiero que investiguen que todo lo que dice es mentira y que demuestren con cámaras y con todo lo que tiene que ser quién es el violento”, refirió la víctima. Ahora, por solicitud de la fiscal Florencia Di Sciascio, de la Fiscalía N° 11 de Morón, el juez Jorge Rodríguez dictó una nueva restricción perimetral de acercamiento a raíz del delito de desobediencia. En paralelo, Cecilia recurrió al Juzgado de Paz de Hurlingham para pedir medidas concretas de protección.
Álvarez y Branchini convivieron 9 años y se separaron hace 3, cuando “se puso cada vez más violento y decidí terminar la relación”, contó la mujer. En aquel momento, pese a que lo que tenían en la vivienda lo habían comprado entre ambos, el sujeto se llevó todas las pertenencias de la casa que compartían y ella tuvo que arrancar de cero, siempre a cargo de sus hijos.











