Sanguinaria secuencia delictiva en Haedo: motochorros robaron la moto a una mujer de 51 años, dispararon contra casas de vecinos que intentaron defender a la víctima y terminaron escapando ante la aparición de un justiciero que chocó contra un árbol en el afán por evitar que escapen. Hace instantes, los dos sospechosos fueron detenidos en Hurlingham.
Los hechos ocurrieron a las 13 de este miércoles 10 de diciembre. Comenzaron sobre la calle Defensa, cuando los ladrones a bordo de una moto roja y blanca empezaron a seguir a la víctima, a la que hicieron detener en la esquina de esa arteria con Primera Junta. En ningún momento la repartidora cedió su rodado, una Kawazaki Z400.
Motochorros desquiciados en Haedo: le robaron la moto a una mujer, dispararon 9 tiros a vecinos y terminaron detenidoshttps://t.co/kpUhNyYW4Z pic.twitter.com/v4nxbYNWEV
— Primer Plano (@primerplanotv) December 10, 2025
Al contrario: los motochorros le pegaron para que la suelte y consiguieron desprenderla del manubrio, poner de pie el rodado y alejarse. Antes, frente a los gritos vecinales para ayudar a la mujer, los ladrones dispararon al menos 9 veces contra distintas viviendas: las vainas dejaron su huella en vidrios, paredes y los casquillos desparramados por el piso.
Dos detenidos y dos motos secuestradas
Cuando se hicieron del vehículo, los malvivientes se alejaron y uno de ellos, el que quedó en la moto con la que emboscaron a la víctima, fue embestido de atrás por un verdulero justiciero que pasaba por allí con su VW Polo bordó. Con esa maniobra intentaba evitar que huyan, aunque le salió mal: chocó al delincuente, pero también impactó contra un árbol y destrozó el frente de su coche. Esa colisión fue enPrimera Junta y Congreso.
En medio de la conmoción por lo ocurrido y mientras la Policía Científica levantaba evidencias y tomaba testimonios, una serie de procedimientos de urgencia permitieron dar con los dos sospechosos de haber cometido el robo y el secuestro de las dos motos: la robada y la usada por los ladrones.
Fue en jurisdicción de Hurlingham, en una vivienda ubicada sobre la calle Juan de Landara, casi esquina Chuquisaca, donde el fiscal Claudio Oviedo lleva adelante un allanamiento de urgencia. Ahí impactó el rastreador satelital que la mujer tenía en el rodado: la señal aparecía en su teléfono y fue clave para llegar hasta la moto.










