Gravísimo: una mujer que enviudó en mayo pasado denunció que la hija de su marido fallecido ingresó a la vivienda familiar y se robó dinero y otros objetos de valor en su ausencia durante el fin de semana largo. En su exposición judicial, se refirió a un monto cercano a los 50 mil dólares producto de ahorros que le dio su suegro para que le guarde.
Los hechos ocurrieron en un domicilio de la calle Aristóbulo del Valle al 700, en Merlo, y fueron constatados por la víctima luego de recopilar imágenes de cámaras de seguridad de comercios de la cuadra y de casas linderas. Allí se puede observar a la acusada, identificada como Florencia Murrone, llegar hasta la finca e ingresar con llaves que evidentemente guardaba entre sus pertenencias.
La dueña de la casa había viajado a la costa atlántica para pasar unos días de descanso el fin de semana pasado y derivó el cuidado de la propiedad en su sobrino, que cuando llegó se encontró con “todo revuelto” en el interior de la habitación principal. “Tía, o vos dejaste todo así o entró alguien a robar”, fue lo que le comentó el muchacho por una aplicación de mensajería.
Esa imagen hizo entrar en pánico a R.D., la denunciante, que de inmediato regresó del viaje. Sobre todo, luego de pedirle a su familiar que corrobore si, en un lugar determinado de la pieza, estaba todavía el dinero en dólares y otros objetos de valor, como alhajas antiguas que le había dado su propio suegro. Mayúsculo fue el desagrado cuando el chico le corroboró que no había nada de nada.
Cuatro detenciones y una grave acusación
Un dato adicional: las cámaras de seguridad con las que cuenta la vivienda intrusada habían sido desconectadas intencionalmente, para que nada quede registrado. En el trayecto de regreso, a la víctima le fueron llegando distintas imágenes de filmaciones captadas por domos linderos a su casa y constató que quien había ingresado a la propiedad era su hijastra, acompañada por otras tres mujeres, a las cuales también identificó.
Es más: una vez que la Policía Científica se retiró de la finca tras la recopilación de evidencias de rigor, la mujer encontró arriba de su cama una campera negra. Inicialmente creyó que era de su sobrino, pero no: pertenecía a una de las intrusas que se metió al domicilio. De allí se llevaron en total la suma de 47 mil dólares que estaban en el interior de una caja de cartón, que se los había dado su suegro para que ella conserve preocupado porque le habían entrado a robar a su casa. También registró el faltante de varias pertenencias más.

Las mujeres bajaron de una camioneta Renault Kangoo de color blanca, y fueron trasladadas por un sujeto que también fue identificado: es el novio de Murrone. Entre la mujer denunciante y la hija de su marido ya fallecido hay un antecedente, también violento. R.D. estaba circulando por Ituzaingó con la camioneta VW Amarok y Murrone apareció de repente a llevarse el rodado con una grúa. Todo terminó en la comisaría 1ª de ese distrito.
Luego de reunir las evidencias de rigor, el fiscal Claudio Oviedo, de la UFI N° de Morón, solicitó al Juzgado de Garantías N° 3, a cargo del juez Gustavo Robles, las detenciones de Murrone, de su pareja, identificado como Gonzalo Álvarez; y de las otras tres ingresantes a la vivienda: Mariana Lorena Rojas y sus hijas Verónica y Andrea Rojas. Salvo Andrea, el resto de las personas implicadas fueron detenidas.
En principio enfrentan la acusación de robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda y con efracción por la rotura de un placard en donde la víctima guardaba las pertenencias que le sustrajeron. La denunciante cuenta con el patrocinio del abogado Rodrigo Tripolone.








