Que renunció Mario Russo a su cargo como ministro de Salud de la Nación es la noticia concreta. Que el ahora saliente funcionario es un hombre acostumbrado a los portazos muy poco claros y jamás explicados es otra verdad si se repasan los distintos cargos que ocupó en la función pública a nivel municipal, provincial y, hasta anoche, en el Gobierno de Javier Milei.
La sorpresiva salida, al menos para la prensa y para la opinión pública, evidentemente no lo fue para la administración libertaria, que en pocos minutos no sólo confirmó su eyección sino también su reemplazo. “Mario Russo presentó en el día de la fecha su renuncia al cargo de ministro”, indicaron desde la Oficina del Presidente, en donde explicaron que la dimisión se debe a “motivos estrictamente personales”.

Hay, entonces, un halo de misterio sobre este nuevo portazo de un hombre que supo ser pieza clave en el área de Salud del Gobierno Municipal de San Miguel con Joaquín De la Torre como intendente hasta que un día se fue sin decir por qué. Luego recayó en Morón y fue el primer secretario de Salud de la gestión de Ramiro Tagliaferro. Su desempeño no estaba bien visto y tampoco es recordado positivamente por quienes lo padecieron.
Luego, el exmarido de María Eugenia Vidal (gobernadora bonaerense de entonces) lo premió con la estratégica Secretaría de Gobierno, brazo ejecutor de la política en el distrito, tras la renuncia de ‘Charly’ Rebagliatti. Una vez más, su probada incapacidad para la resolución de algunos temas conflictivos lo llevó a salir del cargo por “temas personales”, en coincidencia con lo que hace ahora de la cartera sanitaria nacional.
El archivo, de todos modos, es inapelable: en una charla con periodistas, una influyente funcionaria de Tagliaferro de aquel momento señaló que Russo viajaba a Italia. Lo que no aclaró era si de vacaciones o por alguna otra cuestión. Luego de algunos años de ausencia en la esfera pública apareció en el gabinete libertario también de manera inesperada, porque inicialmente nadie esperaba que Salud sea un ministerio.
El reemplazo de Russo, sus últimas apariciones públicas y los dichos del Papa Francisco
Tras la confirmación de su salida, desde la Oficina del Presidente informaron que Mario Lugones será el nuevo ministro de Salud. Es un hombre, según trascendió por distintos medios, cercano al asesor estrella de Milei, Santiago Caputo. El nuevo titular de la cartera cuenta con una extensa experiencia en el sector: estuvo a cargo del Sanatorio Güemes y fue fundador y presidente de la Fundación Güemes.
El silencio de Russo en torno a su renuncia queda envuelto en las palabras que el Papa Francisco pronunció la semana pasada en el marco de un encuentro con referentes de movimientos sociales de todo el mundo. Fueron dichas un día después de recibir a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello: sin dar nombres se refirió a un episodio de corrupción y tiró la frase “el diablo entra por el bolsillo”.
Como si fuera poco el escándalo que se vivió con el dengue en la primera parte del año, el ahora exministro quedó en el centro del debate público cuando calificó al hospital Posadas como una “cueva de militantes” para defender los 92 despidos que había decidido su cartera, varios de los cuales luego fueron dejados sin efecto.
En aquella entrevista con el canal La Nación+ también dejó en claro que el organismo nacional que condujo hasta ayer debe “acompañar” las políticas sanitarias que determine cada jurisdicción provincial, ya que la salud le corresponde a las Provincias y a los Municipios. Es decir, se desentendió de las problemáticas del territorio.











