Ingenio, coraje, fanatismo, el destino y la suerte se confabularon para que Matías Flores sintiera que tocaba el cielo con las manos el pasado sábado en el Estadio Polideportivo de Mar del Plata. Para él, el tema ‘Ese maldito momento’ se convirtió para siempre en “bendito”. Como en tantas otras ocasiones, compró su entrada con anticipación para viajar a algún lugar de la provincia de Buenos Aires para presenciar el concierto de su banda favorita. Tocaba No Te Va Gustar y para este joven de 18 años que vive en La Reja, partido de Moreno, no había mejor plan que subirse al tren en Constitución para vibrar con la música del grupo musical uruguayo.
Desde chico Matías tiene vínculo con la música. Sus padres lo llevaron a un conservatorio a los 7 años y de a poco comenzó a enamorarse de la guitarra; tomó clases y sacó los primeros acordes. De espíritu inquieto y curioso, a los 12 decidió dejar el instrumento para meterse de lleno a estudiar canto.
Fue en ese proceso que ya cumplidos los 14 empezó a escuchar a No Te Va Gustar, NTVG o NoTe, tal la apócope que utilizan los fanáticos de la banda para nombrarla. En 2019, cuando empezó la gira acústica del grupo, asistió al que fue el primer concierto de muchos que vendrían con el paso de los años, en el Teatro Ituzaingó.
Desde el inicio de su romance con la guitarra y el canto, empezó a tocar las canciones de la banda, a hacer covers y seguirla a todos lados, ya sea solo o en compañía de uno de sus tres hermanos.

En diálogo con Primer Plano Online, Matías recuerda que lo acercó al grupo la canción ‘Clara’ que “me hace recordar a mi abuela, a quien siempre la tengo presente porque fue quien me regaló mi primera guitarra, que era de mi abuelo. La letra de esa canción es simplemente hermosa, me llega muchísimo y me acercó definitivamente a la banda”.
Sin embargo, lo que ocurrió el sábado 21 de enero, aunque soñado mil veces, era una utopía que ni su cabeza creativa podría haber pergeñado jamás. Narra la secuencia con la misma emoción que se instaló en su cuerpo el día del gran acontecimiento que lo marcó para el resto de su vida. Tomó el tren a la mañana desde Constitución y llegó a las 17 a Mar del Plata. “Entré al Estadio Polideportivo dos horas antes del concierto rogando que me permitieran pasar con el cartel que había preparado la noche anterior en mi casa. Lo doblé bien y pude ingresarlo”, rememora. Se ubicó muy cerca del escenario; tenía solo 5 personas adelante. Era un lugar perfecto, justo enfrente del micrófono de Emiliano Brancciari, el cantante.
Cuan estratega que estudia pros y contras para logar su objetivo, sin tener como opción el error que lo lleve al fracaso, Matías esperó el momento preciso para sacar el cartel. “Tenía que esperar el momento de las canciones acústicas”, cuenta quien después de asistir a innumerables conciertos de la banda conoce las secuencias de memoria. “Cuando llegó esa instancia saqué el cartel, lo desdoblé y lo levanté. La gente a mi alrededor empezó a cantar ‘que lo suban’ y Emi (Brancciari) accedió”, recuerda con una sonrisa que no se le borra de la cara ni por un instante. Un par de temas más tarde, personal de seguridad lo hizo subir al escenario para cumplir su sueño. El cantante del NTVG lo saludó, le preguntó su nombre, lo presentó ante los 7000 espectadores que estaban presentes esa noche en el polideportivo y le preguntó si se sabía el tema ‘Ese maldito momento’. “Ooobvio, le dije; fue muy gracioso”, recuerda.
“La alegría y la adrenalina que sentí fue increíble, y por suerte pude moverme con soltura”, cuenta, Seguramente la experiencia que fue adquiriendo en diferentes escenarios y frente al público en los últimos años jugaron a su favor. Es que en 2020, en medio de la pandemia, ya con ganas de salir de su casa Matías se las arregló para ir a tocar a la plaza de Moreno y convertirse oficialmente en un artista callejero. Allí sigue tocando a la gorra hasta hoy todos los días a partir de las 18.30.
Además, en 2021 y 2022 participó de los Juegos Bonaerenses en la disciplina Solista Vocal, y en ambas ediciones obtuvo el primer puesto en la etapa municipal en representación de Moreno. También hace presentaciones en bares y teatros donde interpreta covers de Soda Stereo; Ciro y Los Persas; La Beriso; Gustavo Ceratti; Los Auténticos Decadentes y Pappo, entre otros.
Antes de bajarse del escenario que compartió con NoTe, abrazó a cada uno de los integrantes de la banda y les dijo que los quería. Un rato más tarde, gracias al productor del grupo en Argentina, Cristian Merchot, pudo ingresar al camarín y compartir un rato de charla con sus ídolos.

A poco de haber terminado la secundaria, Matías tiene muy bien definido el camino que quiere transitar de ahora en más: planea seguir tocando, ganar su dinero con la música y que ese ingreso le permita viajar llevando su guitarra y el canto como principal equipaje para poder explorar nuevos lugares. Seguramente el año siguiente definirá si comienza la carrera de Producción Audiovisual o Musical.
Por ahora, sigue disfrutando de su sueño hecho realidad. Su proeza le permitió sumar muchos seguidores en sus redes (@matiiassf) y recibir una inmensa cantidad de comentarios de amigos y de gente que ni siquiera conoce, pero que le sigue manifestando su felicidad por ver en él concretado el sueño de muchos de ellos.











