Las cartas están echadas y al fin la familia Roda puede poner punto final al capítulo más luctuoso de su historia. Es hora de volver a intentar vivir y disfrutar, como se pueda, de los afectos, principalmente, de los nietos que son el combustible espiritual diario.
Para el programa Primer Plano y el diario digital Primer Plano Online también es una forma de cerrar una de las páginas más dramáticas que tocó contar. Si algún lector quiere saber del caso no tiene que hacer otra cosa que escribir Diego Roda en la lupa de búsqueda y encontrarse con gran cantidad de artículos dedicados a lo que fue el crimen que mayor conmoción causó en Ituzaingó desde su creación como distrito.
Cientos de horas de trabajo invertidas para narrar 10 años de una lucha que será difícil de olvidar y que concluyeron cuando el jueves de la semana pasada un tribunal popular, compuesto por personas que nada saben de leyes, se convencieron que se trató de un caso de gatillo fácil policial y declaró culpable a Fernando Grané, ex integrante de la Policía Local de Ituzaingó, quien disparó sin medir las consecuencias al auto en el que viajaba el verdulero con su esposa, Virginia Tueso, y el pequeño bebé de ambos, Pedro, de apenas 12 días de vida.
“Me cuesta mucho despegar”, reflexionó Omar, papá del comerciante asesinado la noche del 12 de septiembre de 2016. Desde un primer momento el hombre reconoció que estaba “muerto en vida” y que seguía adelante por la inercia de la fortaleza que encuentra en sus nietos. Y no dejó de expresar palabras de elogio a su esposa, María del Carmen Peche, con la que lleva 52 años de casado y transita el dolor cotidiano. “Es una cosa maravillosa cómo nos cuida”, se sinceró.
La mamá de Diego Roda: “al fin voy a poder hacer el duelo”
“Hoy concluimos esa lucha y al fin voy a poder hacer el duelo”, reveló la mamá de Diego. Ambos tienen palabras de “enorme gratitud” a todo el pueblo de Ituzaingó, que le hizo llegar su acompañamiento en distintas maneras. Tienen en su haber el hecho de protagonizar la convocatoria más nutrida en la reciente historia del distrito, cuando más de 4 mil personas salieron a las calles a reclamar por seguridad y justicia.
La mujer agradeció particularmente a su último abogado, Ismael Jalil, que desde que se sumó a la investigación la causa tuvo un giro. Recordó que se incorporó al expediente en medio de una sentada que realizaron en la Fiscalía a cargo de Marcelo Tavolaro para solicitar que se aceleren medidas de prueba. “El fiscal ya sabía quién manejaba el arma asesina y de dónde salieron los disparos, pero no hacía nada, hasta que apareció Jalil y cambió todo”, enfatizó.
De la evolución que tuvo la causa ya fue todo dicho, incluso el detalle pormenorizado del juicio. Lo que no se conocía hasta hoy fue qué pasó la noche en que conocieron el veredicto de culpabilidad para el asesino de su hijo. “Llegamos a casa, nos abrazamos y nos dijimos que había que seguir por los que están”, indicó María del Carmen.
“Nosotros estamos orgullosos de Diego. Fue un hijo excelente”, acotó Omar, ya con lágrimas en los ojos al recordar que el muchacho le había hecho la cocina nueva a su mamá para que pueda desarrollar su arte culinaria y le edificó un quincho a papá para que se junte con sus amigos a comer asado luego de jugar al fútbol.
Ahora es tiempo de sanar, y de seguir adelante con el legado que han dejado: nunca bajar los brazos cuando el objetivo final es hacer justicia.











