Un video publicado por el protagonista en sus redes sociales muestra la adrenalina provocada por el intento de robo de su moto a manos de dos motochorros que lo atacaron en pleno centro de Morón y lo persiguieron por varias cuadras.
En el medio, una infinidad de maniobras temerarias de ambos lados y la pregunta que queda flotando: ¿hizo bien en huir de ese modo? ¿No fue puso en riesgo su vida?
Está claro que los delincuentes no tenían consigo armas aptas para el disparo, porque hubo tramos de la persecución en la que las calles estaban despobladas y podrían haberle gatillado para terminar la secuencia.
Si bien se cruzó con los ladrones unas cuadras antes, el intento de robo comenzó formalmente sobre la calle Almirante Brown al 1000, en las puertas de una escribanía tristemente célebre: es en donde Ricardo Baladía asesinó y luego descuartizó el cadáver de su jardinero Miguel Ángel Pereyra. Por ese hecho el profesional fue condenado en mayo pasado a 18 años de prisión.
El recorrido realizado por la víctima para escapar de los motochorros
Justo cuando la víctima estaciona su rodado sobre la vereda y celebra haber llegado a destino aparecen en escena los ladrones, con los que ya se había cruzado unas cuadras antes, en la esquina del hipermercado Coto.
“Quedate quieto”, se escucha que grita el acompañante mientras se lleva la mano a la cintura. Lejos de hacer caso, el motociclista aceleró y dobló por la calle Casullo hasta cruzar el bajo nivel.
Durante todo ese tramo fue seguido casi a la par por los motochorros. Continuó su escape por Ernesto Grant, dobló en contramano en Machado y siempre fue perseguido por los dos malvivientes.
Luego giró a la izquierda por Saldías y llegó hasta el túnel, pero lo esquivó y siguió por Sarmiento, pegado a las vías del tren. Recién allí consiguió liberarse para detenerse frente a un supermercado chino: el peligro había quedado atrás.










