Un móvil policial que pasó por la calle Alem al 1900, casi esquina Zapiola en Castelar norte, los notó en actitud sospechosa. Uno de los efectivos se acercó a ellos y la respuesta fue inmediata: empezaron a correr. Los uniformados actuaron en consecuencia y los aprehendieron para determinar el por qué de su reacción.
Lo que descubrieron a continuación fue lo que de alguna manera esperaban: estaban a punto de cometer un escruche, que es el ingreso a una vivienda sin sus ocupantes. “Uno de ellos estaba tocando el timbre con una barreta en su mano. Cuando fue abordado por la Policía empezó a correr”, describió una fuente de la investigación.
La zona en la que los sujetos actuaron tampoco es menor: fue a dos cuadras de la casa de la fiscal Gabriela Millán, que sufrió una violenta entradera mientras miraba la televisión a principios de noviembre. Desde entonces los controles de seguridad en la zona se incrementaron, incluso con el cambio de comisario en la seccional 7ª de esa jurisdicción.
Como consecuencia del procedimiento hubo dos detenidos, que fueron identificados por fuentes judiciales y policiales como Dion Nehuen Prestes Criado (18) y Valentín Lozano (23), ambos oriundos de La Matanza y los dos con antecedentes penales. Circulaban a bordo de un Peugeot 408 con número de chasis y de motor adulterado, cuyo origen se está tratando de establecer.
Qué había en el interior del auto secuestrado, que además tenía numeración trucha
En el interior del rodado los agentes hallaron guantes de látex, otro de goma, dos barretas, dos llaves, tres llaves vehículos, tres celulares de alta gama, dos alianzas matrimoniales, un reloj pulsera, sustancia polvorienta rosa y dinero en efectivo: $52.000 pesos y 100 dólares).

Todo ese material y ambos detenidos quedaron a disposición del fiscal Claudio Oviedo, de la UFI Nº 5 de Morón, que espera por indagarlos. En principio les imputa el delito de robo agravado por efracción y por haber sido cometido en poblado y en banda en grado de tentativa.
Y dos datos más del caso: uno de ellos, al ser reducido por la Policía, dio una identidad falsa. Sus verdaderos datos filiatorios fueron corroborados por el sistema de antecedentes penales. El otro: hubo un tercer sujeto implicado, que alcanzó a escapar.
Desde la Fiscalía en que tramita la causa solicitaron que si alguna persona reconoce como propios los objetos incautados lo haga saber al correo electrónico [email protected]










