El crimen de Tomás Tello (18) en Santa Teresita tiene fuertes vinculaciones con la región oeste. Es que, según pudo confirmar Primer Plano Online con fuentes policiales y judiciales, dos de los diez detenidos que tiene el expediente judicial son de Moreno y otro es oriundo de Castelar, en Morón.
Se trata de Federico Gonzalo Brandon (22), domiciliado en La Rioja al 400 de Moreno; Carlos Omar Amestoy (30), quien vive en la calle Magallanes al 2000 de ese distrito; y de Roberto Nicolás de Jesús Ochoa (28), oriundo de la calle Dean Funes al 6700 de Castelar.
Los tres enfrentan cargos por homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y alevosía, que tiene una pena en expectativa de prisión perpetua, al igual que en el caso Fernando Báez Sosa ocurrido en Villa Gesell en 2020 o el de Lautaro Alvaredo, golpeado salvajemente a la salida del boliche Cirux, en Laferrere, a principios de noviembre pasado.
La mayoría de los detenidos por el crimen de Tello se dedica a la venta ambulante y se trasladó a esa ciudad balnearia por la temporada. Los otros sujetos que están a disposición de la justicia son Damián Kopellian (21); Darío Javier Espinoza (33); Aram Avedis Kopelian (uruguayo, 57); Tobías M. (17, por ser menor su identidad no se publica completa); Mauricio Daniel C. (16, otro que por ser menor no se publica apellido); y Aram Kopelian (27).

Anoche fue detenido por solicitud del fiscal Pablo Gastón Gamaleri, de la UFI Descentralizada Nº 11 con asiendo en Mar de Ajó, el décimo integrante de la patota según lo que se pudo ver en las filmaciones. Se trata de Diego Cejas, quien aparece en los videos que tiene la justicia persiguiendo a la víctima. En su poder agentes de la DDI Dolores incautaron seis celulares, un short azul con vivos rojos y una bermuda de color verde con manchas de sangre.
Como se sabe, a Tomás lo asesinaron entre varios sujetos el 1 de enero pasado tras una pelea que se inició en la playa y terminó seis cuadras después, cuando al muchacho le asestaron una puñalada en el tórax que le provocó una lesión en la aurícula derecha del corazón.
“Acorralaron a la víctima en el pasillo de entrada de la vivienda sita en avenida Costanera y calle 38 y se turnaron para atacarlo a golpes de puntapié, puños, piedras y botellazos en la cabeza y en el cuerpo, mientras que a su vez impedían simultáneamente que sus amigos pudieran socorrerlo”, escribió el fiscal en el expediente mediante el cual solicitó al Juzgado de Garantías interviniente la detención de los sospechosos.

“Aprovechando el estado de indefensión en que quedó la víctima (Tello), continuaron con los golpes, para luego uno de los sujetos activos -Damián Kopelian-, provocarle una herida fatal corto punzante a la altura del esternón con un arma blanca, continuando los restantes sujetos golpeando a la ya rendida víctima, quien falleció en el lugar”, completó el funcionario.
Ahora lo que hay que determinar es si todos los imputados tuvieron idéntica responsabilidad en el resultado muerte, tal como sucedió en el juicio de Báez Sosa, en donde varios de los acusados recibieron perpetua y otros penas de 15 años de prisión. Ayer martes una larga caravana de familiares, amigos, vecinos y compañeros de estudio de Tomás acompañó la despedida de sus restos en el cementerio de Santa Teresita.











