Si bien para el ministro de Economía, Luis Caputo, el consumo experimenta “niveles récords”, para lo que dicen los datos de la calle la verdad es otra. Ahora una de las empresas más exitosas de la última década en el conurbano bonaerense entró en concurso preventivo de acreedores para intentar salir de la asfixia que la puso en una encerrona.
Se trata de la firma Alfajores Baltazar, conocida comercialmente por su marca Alfa Pampa, radicada en Villa Maipú, partido de San Martín. La decisión solicitada por sus responsables fue aceptada por el Juzgado Comercial N° 27, Secretaría N° 53, bajo la dirección de la jueza María Virginia Villarroel, quien calificó el proceso como un “pequeño concurso”.
Desde Alfajores Baltazar señalaron al diario La Nación que esta herramienta les permitirá ordenar la situación financiera de la fábrica y reestructurar sus compromisos. “Nos encontramos operando con normalidad. Nuestro foco está en continuar con la producción y la distribución junto a nuestro equipo, y en cumplir con lo que asumimos. No fueron tiempos fáciles, y por eso hoy valoramos más que nunca a los proveedores, revendedores y clientes que siguen eligiendo Alfa Pampa”, aseguraron.
Una empresa fundada en 2011 que hasta exporta su producción
Alfajores Baltazar fue fundada en 2011 por Mariano Bonaventura y Sebastián Espina, con el objetivo de posicionar un alfajor premium a un precio accesible. Comenzaron con cuatro empleados y el primer producto que desarrollaron fue el alfajor de chocolate de 60 gramos, que se empezó a comercializar en los quioscos de San Martín.

Dos años después ingresaron en la cadena Open 25 horas y años más tarde comenzaron a exportar a países como Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda. “El alfajor está incorporado en la dieta diaria del argentino. Se estima que una de cada cuatro personas come un alfajor por día”, señaló Sergio Fernández, gerente de Producción.
En 2024 la Pyme empleaba a 36 trabajadores y llegó a fabricar entre 1 y 2 millones de unidades por mes. Actualmente, tras un recorte efectuado en 2025, la firma cuenta con una nómina que ronda los 25 trabajadores en relación de dependencia.
Motivos del desequilibrio en Alfa Pampa
Sus autoridades atribuyeron el desequilibrio económico-financiero a una “importantísima caída de ventas y facturación en 2025”. Y a este escenario —indicaron— se sumaron el fuerte endeudamiento bancario y las “exorbitantes tasas de interés” requeridas para financiarse mediante el descuento de cheques en el sistema financiero.
De acuerdo con el estado de situación patrimonial presentado ante la Justicia, Alfajores Baltazar posee un activo de $1504 millones, conformado mayoritariamente por deudores por ventas ($465 millones) y bienes de cambio ($415 millones) -ítem que incluye tanto materias primas como productos terminados listos para la venta-.
Sin embargo, la firma también enfrenta una nómina de acreedores que supera los $1068 millones. Entre sus deudas principales se encuentran:
–Préstamos bancarios: $400 millones, con acreedores como el Banco Nación, Banco Provincia, Banco Galicia y Banco Macro.
–Proveedores: $554 millones, destacándose compromisos con firmas como Ernesto Rodríguez e Hijos y Lodiser.
–Deuda impositiva: más de $63 millones con ARCA (ex-AFIP) y deudas municipales con San Martín.
El remedio concursal
En una presentación reciente, desde Alfajores Baltazar solicitaron el levantamiento urgente de embargos trabados por ARCA sobre las cuentas de la firma por una suma cercana a los $9,8 millones. La defensa de la empresa sostuvo que la afectación de los fondos supone la “absoluta imposibilidad de continuidad con la actividad productiva”, impidiendo el pago de salarios y a proveedores esenciales.
“El endeudamiento societario y la debacle en el consumo a nivel nacional provocaron las causas profundas de un desequilibrio económico financiero insoslayable que la hacen caer en un estado de cesación de pagos al tener impotencia patrimonial para afrontar su déficit y explican la necesidad de recurrir de forma urgente al remedio concursal, a fin de salvar la fuente de trabajo, el crédito de los acreedores y la conservación de la empresa”, señalaron en el pedido de concurso.
La Justicia fijó el 9 de octubre como fecha límite para que los acreedores presenten sus pedidos de verificación de créditos ante la sindicatura. Por su parte, la empresa tiene como fecha límite el 13 de agosto de 2027 para finalizar su período de exclusividad y presentar una propuesta de acuerdo que le permita evitar la quiebra y sanear sus cuentas.










