Desvalijaron un local de indumentaria femenina en pleno centro de Ramos Mejía: delincuentes se llevaron mercadería valuada en 10 millones de pesos además del dinero que había quedado en el comercio.
Las imágenes a las que accedió Primer Plano Online muestran la mecánica usada por los malvivientes. En un recuento cronológico, primero se los observa pasar a las 3.12 de la madrugada y romper con una llave los dos candados de ingreso al negocio.
Absurdo lo que hicieron a continuación: dejaron una caja de cartón en la vereda, se abrazaron y caminaron alejándose simulando estar alcoholizados. Un rato después, a las 5.02, el sujeto que produjo las roturas en ambos elementos de seguridad regresó acompañado por una joven, que simulaba estar hablando por teléfono.
Una vez que corrió los candados, ya el acceso al comercio fue cosa sencilla. Cuando lograron estar adentro, la mujer se fue y llegó el otro cómplice, el que había simulado estar borracho: entre los dos revolvieron todo y cargaron en bolsas de consorcio las prendas que se terminaron llevando.
“Los delincuentes sabían lo que hacían”
Candela, encargada del local Las Milenias, reflexionó ante la consulta de Primer Plano Online que “los delincuentes sabían lo que hacían porque ya habíamos traído la nueva temporada para este año”. El negocio está ubicado en Bolívar 264, centro de Ramos Mejía, a dos cuadras de la estación.

La decisión que tomaron los propietarios fue poner a la venta la ropa que habían quedado del verano y que ya no se iba a comercializar porque ahora estaba lista la vestimenta de otoño-invierno. “Liquidamos todo a 2.000 pesos hasta agotar stock. Gracias a Dios se vendió bastante, pero queda todavía hasta el fin de semana”, explicó la trabajadora.
Tanto ella como su compañera habían cobrado sus sueldos antes del robo, pero los propietarios tenían que pagar justo ayer el alquiler. Y no tenían seguro en el local, así que perdieron todo. “Esto nos parte al medio”, completó Candela, quien no es la primera vez que atraviesa por una situación similar: ya enfrentó a las famosas mecheras, aunque está claro que no es lo mismo el robo de una prensa a que te vacíen el comercio.









