La planta de Pirelli en Merlo suspende parcialmente su producción. En principio lasmáquinas estarán apagadas el próximo domingo 24 de mayo, con lo cual ninguno de los tres turnos trabajará y retomará actividades el martes, ya que el lunes es feriado. Sin embargo, entre los trabajadores está la convicción de que sólo es el primer paso de muchos más que vendrán en la misma sintonía.
La explicación que dio la firma está sustentada en que la planta automotriz de Stellantis, en El Palomar, tiene interrumpida la producción de los modelos Peugeot 208 y 2008 durante casi un mes, entre mayo y junio, a raíz de la caída en ventas que experimenta en el mercado local y a la baja de las exportaciones a Brasil.

“Lo que nos informaron es que la decisión es para reducir el volumen, ahorrar energía y promediar la producción de acá a fin de año, porque ya no es necesario tener en stock la cantidad de neumáticos que se preveía. La verdad, es un cimbronazo importante”, contó a Primer Plano Online Germán Palavecino, trabajador de Pirelli y representante de Federación de Trabajadores de la Energía, Industria, Servicios y Afines (FETIA).
El gremio SUTNA vende terrenos
Más allá de no producir, la patronal pagará la totalidad de los salarios al personal. Actualmente hay una plantilla de alrededor de 650 personas en Pirelli. “La situación es crítica. Antes se trabajaba 24-7. Ahora los grupos de trabajo están reduciendo sus tareas de manera rotativa”, agregó Palavecino. Desde 2023, en esa compañía ya hubo 700 despidos. Así y todo, sobra gente: por eso optan por reducir un día la producción.
Hay en promedio una fabricación de entre 3.500 y 4 mil cubiertas por día. Para tener dimensión del paso del tiempo, en 2013 la producción era de 18 mil neumáticos diarios. En pandemia, incluso, se producían cerca de 9 mil diarias. “La de hoy es una cantidad muy mínima. Y el espejo de Fate hace sombra. Además, hace un año y medio tenemos congelados los sueldos”, agregó Palavecino.

En paralelo, el gremio SUTNA realizó una Asamblea General Extraordinaria, que estuvo encabezada por el secretario general de la entidad sindical, Alejandro Crespo. Entre los varios puntos tratados se aprobó un plan de acción para atender la crisis que atraviesa la obra social OSPIN a raíz de la “baja de ingresos” por la cantidad de despidos en el sector.
Por eso autorizaron a la conducción sindical a “implementar las acciones que permitan garantizar la operatividad del sindicato y principalmente la continuidad de las prestaciones de nuestra obra social”. Entre otras cosas, la venta o puesta como garantía hipotecaria de los inmuebles que el gremio posee en: Manuel Ocampo 1088 de Hurlingham; Carlos Calvo 2721 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; y Saravi 1800, kilómetro 47,5, de La Lonja, en Pilar.
Esa asamblea fue impugnada por la oposición. Mediante una carta documento, cuestionaron la violación del estatuto sindical y rechazaron la venta de activos de la organización sindical. El oficialismo, de todos modos, hizo valer su número.











