“Esta no fue una decisión que tomamos de un día para el otro. Aguantamos, pusimos diversas estrategias en marcha, pero ninguna dio resultado. Y se hizo insostenible”. La síntesis corresponde a los dichos de un empresario gastronómico de la exclusiva zona de Parque Leloir, que bajó la persiana de su local con la lógica frustración y el dolor de cabeza que eso implica.
Un relevamiento realizado por Primer Plano Online en el corredor de la avenida Martín Fierro se encontró con un dato alarmante: en los últimos días cerraron sus puertas tres restaurantes y un local de motos de alta gama. La baja de consumo repercute fuerte y acá puede evidenciarse en un estrato social que lejos está de ser de los más vulnerables.
Los comercios gastronómicos que dejaron de existir son Ámsterdam, Le Blé y Pompeya. El más antiguo tenía exactamente una década, mientras que los dos restantes funcionaban en el paseo comercial Solaria, ubicado sobre en Martín Fierro y De los Reseros, en el corazón de la mencionada localidad de Ituzaingó.
Efecto cascada y un combo explosivo
De los tres, el primero en cerrar fue Pompeya. Según pudo saber Primer Plano Online, su grupo accionario resistió apostando a probar distintas propuestas gastronómicas, pero no hubo caso. Luego cerró Le Blé, la confitería y cafetería que es una franquicia. El último que cayó fue Ámsterdam, según confirmó uno de sus socios a Primer Plano Online. Ese negocio también prolongó su agonía más por la tozudez empresaria que por la realidad de consumo. Era el que hacía más tiempo tenía sus puertas abiertas, con 10 años de trayectoria.
Idéntica suerte corrió el local de motos de alta gama (eléctricas) de la marca Sunra, también ubicado sobre Martín Fierro. El combo es explosivo y letal entre baja de consumo, precio de los alquileres que siguen subiendo pese a la crisis, el costo fijo de servicios y sueldos. Y no es que los empresarios “no la ven”: no hay manera de seguir adelante.

Una característica que identifica a los locales gastronómicos es que les fue muy bien durante mucho tiempo. Es decir, el negocio funcionó, pero en el último tiempo la caída no tiene piso. Y los recursos para sostenerlo ya estaban al límite.
Incluso puede verse en la zona que, para mantener una cantidad de público y apostando al volumen de ventas, algunos locales gastronómicos de la exclusiva zona proponen menú $18.000 para almorzar. Es un precio razonable teniendo en cuenta que se ofrece: entrada, plato principal, postre y bebida, como se observa en la foto.











