Ingresó sin reserva previa ayer sábado al mediodía y horas después fue hallado sin vida en la habitación del hotel familiar en el que se hospedó. Estaba tendido sobre la cama, rodeado de un charco de sangre y una huella de varios metros de ese fluido, que arrancaba en el baño. Y, enchufada, una amoladora, de esas utilizadas en construcción.
Conmoción en Haedo por la muerte de un huésped. El caso se descubrió anoche, horas después de que Octavio Augusto Gruszecki (45), un vecino domiciliado a pocas cuadras del lugar, no respondiera los llamados del recepcionista del establecimiento ubicado sobre la calle Juan B. Justo al 100, en la mencionada localidad de Morón.
El trabajador se dirigió a la habitación 19 del segundo piso en la que el hombre se había hospedado porque tanto él como otros huéspedes oyeron el ruido del motor de una máquina encendido, por lo que se dirigió al lugar a ver qué había pasado. Al abrir la puerta se encontró con la tétrica escena.

De inmediato llamó a la Policía y la médica de una ambulancia del SAME Morón constató su deceso. Desde entonces las hipótesis sobre lo ocurrido se circunscriben a una central, que deberá ser corroborada con la autopsia de rigor.
Suicidio o accidente, las hipótesis
Según pudo establecer Primer Plano Online con fuentes de la investigación, el fallecido presentaba un corte profundo en el cuello provocado con la amoladora. ¿Fue un suicidio? ¿Fue un accidente al encenderla? Esa herramienta había sido comprada por la mañana y la había llevado en una mochila, con su caja original.
La herida cortante que sufrió fue certera, a la altura de la carótida, con lo cual se desangró en pocos minutos. Lo suficiente como para que el huésped se traslade hasta la cama, en donde falleció. Está descartada, al menos por el momento, la intervención de terceras personas, con lo cual no hay más opciones que un suicidio o una muerte accidental.
El caso es investigado por la fiscal Valeria Courtade, de la Fiscalía N° 3 de Morón, quien dispuso la toma de testimonios de trabajadores del hotel y del entorno familiar de Gruszecki para establecer si existía algún tipo de indicio de que pudiera atentar contra su vida.











