Casa de abrigo Gustavo Cortiñas: la obra que protege a niños con derechos vulnerados y ahora necesita ayuda

Actualmente viven allí 17 menores de edad, que encontraron en ese espacio su lugar de protección para salir de los círculos de violencia en sus familias de origen. Sin embargo, por la falta de actualización del convenio con la Provincia, hoy necesitan de la comunidad para que no falte ni ropa ni comida. Cómo se puede colaborar con la noble causa.

La casa de abrigo Gustavo Cortiñas, ubicada en Merlo, acaba de cumplir su primer aniversario de vida. Es un lugar que alberga a niñas y niños de la zona que tienen sus derechos vulnerados y que, luego de medidas dictadas por la justicia, son cobijados allí para salir de los círculos de violencia en sus familias de origen.

Sin embargo, es un espacio hecho a pulmón, como muchas de las obras que se ejecutan en los barrios del conurbano. Es un desprendimiento de la casa Nora Cortiñas, y que responde a una demanda del territorio: madres que atravesaban consumos problemáticos que buscaban un resguardo para sus hijos mientras hacían sus tratamientos.

“Cuando abrimos las puertas después de la pandemia nos empezaron a llegar mujeres que luego se iban y sus hijos quedaban a nuestro cuidado. Llegamos a tener 8 niños, de los cuales el más chico tenía apenas un año. Por eso la decisión de construir un espacio más integral, con las condiciones para garantizarles una vida más saludable”, detalló Magalí Santellán, directora del establecimiento, en conversación con Primer Plano Online.

Sin convenio con Provincia

La casa Gustavo Cortiñas presentó un proyecto formal en el organismo de la Niñez de Provincia, que fue aprobado y así pudo arrancar. El pasado 8 de marzo cumplió su primer año de vida como tal, pero con un pequeño gran inconveniente. Es que “hasta diciembre de 2025 todo funcionó perfecto, aunque después nos pidieron actualizar la documentación y ahí empezaron con vueltas”, describió la responsable del hogar.

A la semana de su puesta en marcha, la casa de abrigo ya había recibido 15 niños y niñas, en cada caso con derivación judicial. Eso confirmó lo que ya sabían quienes operan la institución: no hay dispositivos así en los barrios, y eso hace que infancias atravesadas por situaciones graves, principalmente violencia y abusos, no tengan a dónde ir. Por eso el valor de contar con lugares de esta naturaleza, destacados incluso por operadores del sistema del Departamento Judicial Morón.

Lo cierto es que la casa no cuenta actualmente con recursos enviados por el Estado a partir de la no firma del nuevo convenio y tampoco recibe ninguna ayuda más que la que aportan allegados y la comunidad. Viven allí actualmente 17 chicos y chicas: el menor tiene 5 y la mayor 17. Incluso es parte de esa gran familia una joven que en 2025 terminó la Secundaria y recientemente comenzó a estudiar la carrera de Abogacía. Y todos los días tienen que comer, higienizarse y vestirse.

Cómo colaborar con la obra de la casa Gustavo Cortiñas

El hogar, ubicado en la calle Jacinto Da Silva 3050 del barrio El Cortijo en la localidad de Libertad, cuenta con dos habitaciones (una para varones y la otra para mujeres) con 9 camas cada una; dos baños, comedor y cocina. Trabajan allí ad honorem 14 personas, en su mayoría profesionales: hay equipos de psicólogos, trabajadores sociales y demás operadores del sistema. “Todos hacen su aporte de corazón, con compromiso con el proyecto”, expresó Santellán.

Cada criatura está escolarizada y tiene cumple con sus actividades extraprogramáticas o deportivas, siempre en compañía de la gente que forma parte de la casa de abrigo. Y ahora, lo que están particularmente necesitando, son alimentos, principalmente frescos, como carnes y lácteos, que es lo que más cuesta conseguir.

Además, ropa y calzado para varones de entre 12 y 15 años, más allá de que tienen las puertas abiertas para recibir otros enseres de esos que también se utilizan en cualquier casa: son bienvenidos productos de higiene personal (jabón, shampoo, pasta dental, desodorante, papel higiénico) y de limpieza (lavandina, detergente, desinfectante y jabón para ropa).

Las puertas de la casa de abrigo están abiertas para quien se quiera acercar a conocer la obra. El celular de Magalí Santellán es 11-2466-5095.

Casa de abrigo Gustavo Cortiñas

Lo más visto

Artículos destacados

¿Lo leíste?

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img