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miércoles, junio 12, 2024
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Carola Labrador y Mameluco Villalba, cara a cara en el comienzo del segundo juicio por el crimen de Candela

Se saludaron con un beso en el inicio de las audiencias y Primer Plano Online fue testigo privilegiado del cruce. En la primera jornada, marcada por un fuerte operativo de seguridad en las afueras de los Tribunales de Morón, declararon la madre de la chiquita asesinada y el papá, que sufrió una descompensación por la que debió ser asistido.

En medio de un fuerte operativo de seguridad, con policías portando armas largas de manera preventiva, comenzó en los Tribunales de Morón el segundo juicio por el crimen de Candela Sol Rodríguez, la nena de 11 años que fue hallada asesinada tras haber sido abusada sexualmente en agosto de 2011 en Villa Tesei, Hurlingham.

En este segundo capítulo judicial, que se ventila frente a los jueces Alejandro Rodríguez Rey (presidente), Cristian Toto y Mariana Maldonado, del Tribunal Oral Criminal Nº 6, están sentados en el banquillo de los acusados el conocido narco Miguel Ángel ‘Mameluco’ Villalba; el ex policía Sergio Fabián Chazarreta; Héctor Horacio ‘Topo’ Moreira, sindicado como buchón de la Policía; y el carpintero Néstor Ramón Altamirano, quienes enfrentan la acusación de los fiscales Mario Ferrario y Marcelo Papavero de haber sido coautores de la privación ilegal de la libertad coactiva seguida de muerte de la nena.

Segundo juicio por el crimen de Candela
El padre de Candela, Alfredo Rodríguez (de espaldas) se descompensó tras declarar ante el tribunal

Uno de los momentos más impactantes de la jornada fue retratado por Primer Plano Online en exclusiva, y refiere al momento en que Villalba se acercó a Carola Labrador y la saludó con un beso en la mejilla. La mujer acompañó a su marido, el papá de Candela, quien se descompensó sobre el final de la audiencia y debió ser atendido. A la mamá de la víctima también la secundó en el debate Román Makinistián, su abogado, quien integra el equipo de letrados que encabeza Fernando Burlando.

La primera en declarar fue justamente Carola, después de que la Fiscalía presentó su teoría del caso. Convocada por los magistrados se sentó en el pasillo central y recordó cómo fue el día que vio por última vez a su hija. Fue el 22 de agosto, una semana antes de que apareciera el cuerpo.

Fue en la casa ubicada en la calle Coraceros 2552, de Villa Tesei. La menor salió de la vivienda cerca de las 15 para encontrarse en la esquina con unas amigas del grupo Scout que integraba. A las 16.45 las chicas fueron hasta el domicilio de la nena para comentarle a su mamá que no había ido al encuentro de ellas. Cerca de las 19, Carola fue a la comisaría 2ª de Hurlingham a radicar la denuncia por su paradero.

Segundo juicio por el crimen de Candela
Los fiscales Mario Ferrario (izquierda) y Marcelo Papavero durante la primera audiencia de un juicio que se prevé será largo

Según su relato, la Policía no le quería tomar la denuncia y tampoco arrancó con la búsqueda hasta que ella se puso firme y exigió hablar con el comisario. Después de eso le tomaron declaración y los uniformados se comenzaron a mover. Al día siguiente se presentó en su casa el fiscal Marcelo Tavolaro, a cargo de la investigación, y luego la plana mayor de la Policía regional. Carola hoy en día todavía cuestiona el trabajo de ese funcionario judicial.

En su exposición narró cómo fueron esos eternos nueve días sin Candela, en los que no podía atender el teléfono ni salir de su casa salvo cuando parecía que tenían una pista y la Policía la llevaba a distintos lugares. También rememoró el instante en el que encontraron el cadáver de su hija a 30 metros de la colectora norte de la Autopista del Oeste, en el barrio Libertador de Hurlingham.

“Candela estaba envuelta en una bolsa de consorcio. Su cuerpo estaba lavado, uñas cortas, pies limpios”, señaló con lágrimas en los ojos. E insistió: “quiero justicia por mi hija”. En sus palabras también valoró el trabajo realizado por el fiscal Ferrario, quien tomó la causa tras el desplazamiento de Tavolaro. Justamente una de las preguntas de la Fiscalía fue referida a una frase que Carola había manifestado por televisión.

Segundo juicio por el crimen de Candela
Héctor Horacio ‘Topo’ Moreira (con la remera a rayas horizontales) es sindicado como buchón de la Policía

“Por qué a través de los medios dijo: ‘muchachos ya está… tienen la manzana rodeada, devuélvanme a mi hija’”. La respuesta de Labrador fue que el jefe de la Policía de entonces, Juan Carlos Paggi, le había asegurado que ya tenían identificados a los responsables de lo que por el momento era un secuestro.

La justicia pudo establecer, cosa que quedó probada en el primer juicio, que Candela fue llevada cautiva a la villa Costa Esperanza, en San Martín, y luego a la casa de la calle Kiernan 992 de Hurlingham, donde los investigadores encontraron ADN de la nena. Todo eso se ventiló en el primer juicio, en el que Hugo Bermúdez y Leonardo Jara fueron condenados a perpetua, sentencia ya confirmada por la Suprema Corte bonaerense.

La mamá también narró que ⁠Candela fue sepultada en el Cementerio de Hurlingham y luego trasladada a uno privado, ya que los padres consideraron que allí no descansaba en paz. “Nos enteramos que en el cementerio de Hurlingham se realizaba un tour y se cobraba a curiosos para visitar la tumba de Candela”, reveló. ⁠Luego del crimen de su hija nunca más pudo volver a la casa de Coraceros y ahora vive con el papá de la nena en San Martín.

Segundo juicio por el crimen de Candela
Miguel Ángel ‘Mameluco’ Villalba, el único de los acusados que llegó preso a este juicio

“Candela fue víctima de femicidio”, aseveró en su exposición, y acusó a funcionarios judiciales, policiales y medios de comunicación por la falta de respeto hacia ella y su hija. “Se habló mucho sin saber, se inventaron muchas cosas. Nos ensuciaron a mi hija y a mi”, indicó, al tiempo de que también afirmó no conocer a ninguno de los cuatro imputados en este segundo juicio.

EL TESTIMONIO DEL PAPÁ DE CANDELA

Antes de descompensarse y tener que ser asistido, Alfredo Rodríguez recordó que al momento del asesinato de Candela él estaba preso en la Unidad 36 purgando una condena por robo. Entre sus palabras se escuchó una frase contundente: “no tengo ninguna sospecha de quién y porque mandó a secuestrar y matar a mi hija”.

Segundo juicio por el crimen de Candela
Mariana Maldonado, Alejandro Rodríguez Rey y Cristian Toto a cargo del debate oral y público

Asimismo, describió ante el tribunal que cuando desapareció su hija un compañero de celda le dijo que ‘Topo’ Moreira, uno de los acusados, “andaba diciendo en la calle que yo era buchón de la Policía y que marcaba casas de gente del hampa a la Policía”. “Conozco a Moreira del barrio en Loma Hermosa, San Martín. Allí vivió durante toda su vida antes de mudarse a Hurlingham. Él conocía a Candela y dónde vivía mi familia”, reveló.

También reconoció que sabía que el ‘Topo’ ⁠trabajaba con la Policía, que pasaba datos, y sabía que durante la búsqueda de Candela “era informante de la cana”. Sobre Chazarreta, el ex policía que era muy cercano a Moreira, señaló que se conocían del barrio en San Martín. Su relato fue escuchado por los cuatro imputados, que estuvieron en la sala con sus abogados. ‘Mameluco’ Villalba es el único que está preso por otras causas.

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