Una discusión terminó en tragedia. Los protagonistas fueron dos jóvenes que se conocían del barrio y que según el relato de los vecinos estaban enfrentados por un asunto vinculado a las drogas. César Augusto Corvalán, de 36 años, fue asesinado en el barrio El Manzanar de Morón sur cuando compartía una cerveza con un amigo en la puerta de la casa ubicada en Sordeaux y Ruíz Díaz.
Imprevistamente llegó un auto Fiat Punto color gris en el que se trasladaban dos personas. Uno de ellos era Ezequiel Alexis Campero, el asesino que le propició un tiro en la cabeza a Corvalán luego de cruzar con él algunas palabras y discutir acaloradamente. Tras concretar el hecho se dio a la fuga en el vehículo junto a un cómplice, que también está siendo buscado: es su hermano Maximiliano, el que manejaba el coche. Ambos escaparon y están prófugos.
El padre de la víctima, Alberto Corvalán, lo trasladó con su vehículo particular al Hospital de Morón. Allí los médicos pudieron constatar que el joven llegó con un disparo de bala en la cabeza y sin signos vitales, ante lo cual le practicaron maniobras de reanimación pero no pudieron salvarle la vida.

La noticia del fallecimiento de César Corvalán llegó rápidamente al barrio. Sus amigos y familiares se dirigieron al destacamento policial ubicado en la Plaza El Manzanar enardecidos por lo ocurrido, ya que horas antes del trágico desenlace la víctima se había acercado a esa dependencia para denunciar amenazas por parte de quien más tarde concretaría su asesinato. Una vez allí sus allegados comenzaron a apedrear el lugar, a donde inmediatamente llegaron una gran cantidad de patrulleros y móviles policiales con refuerzos de la Guardia de Infantería y gendarmes que empezaron a reprimir con disparos de balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los violentos.
La indignación por parte de la gente del barrio surgió a partir de que todos conocen al asesino y su actividad delictiva. Los vecinos de El Manzanar manifestaron que Ezequiel Campero es un «pesado» que cuenta con la protección de la policía de la zona, quien conocería sus movimientos y su accionar. La investigación del asesinato de Corvalán está a cargo de la UFI N°1 de Morón.
Al momento del cierre de esta nota la calma volvía al barrio donde ocurrieron los violentos acontecimientos pero el reclamo de justicia por el asesinato de Corvalán sigue en pie, en un clima enrarecido.
Pero ahora la preocupación se traslada a la tribuna del Deportivo Moron, en donde paraban tanto los atacantes como la víctima fatal. Por eso la Policía reforzará la custodia en el Estadio Francisco Urbano en el partido que juega el ‘Gallo’ desde las 17 contra Temperley.











