Dos estudiantes de 14 y 15 años fueron allanados en sus casas de la localidad de Billinghurst, en San Martín, luego de haber posteado en redes sociales fotos con armas y frases amenazantes para sus compañeros, a los que intimidaban con mensajes vinculados a cometer una masacre en los colegios a los que asisten.
En ambos domicilios, personal de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado y de la comisaría 5ª de San Martín incautó un total de 8 celulares, pertenecientes a los chicos y a todos los familiares de ambos, que fueron puestos a disposición de la justicia para ser peritados.
Los menores fueron denunciados por los equipos directivos de los establecimientos educativos a los que asistes y quedaron imputados por el delito de intimidación pública. Los posteos en redes sociales llegaron a los compañeros, que se los hicieron saber a sus padres y, a su vez, les fueron comunicados a las autoridades escolares.
Los más sorprendente del procedimiento policial es que en las casas de los imputados secuestraron dos armas de fuego que en realidad son réplicas con las que se sacaron las fotos. Eso no invalida la acusación, que ahora seguirá tramitando en la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil de San Martín.
Los menores con sus adultos responsables deben presentarse el lunes en sede judicial para interiorizarse de la continuidad del proceso en su contra. Y no pueden volver a sus colegios mientras esto ocurre: deben recibir clases virtuales y cumplimentar la cursada con trabajos prácticos diarios. Según pudo saber Primer Plano Online, en total hubo 6 denuncias en instituciones educativas de ese distrito a lo largo de la semana.
Un arma en la escuela
Ayer viernes por la tarde, la comunidad educativa de la Escuela Secundaria N°53, ubicada en Bartolomé Mitre y Montevideo de Villa Ballester, se vio alterada por la aparición de un arma en la mochila de un estudiante, de 18 años.
La advertencia fue realizada por una docente al equipo directivo de la institución, que de inmediato llamaron al 911 para pedir la presencia de un patrullero. El procedimiento policial permitió detectar una pistola calibre .22 que había sido colocada en la mochila de una alumna menor de edad.

Lo más impactante de todo es que el arma estaba cargada con cinco municiones, apta para disparar y tenía un pedido de secuestro activo. Luego de recoger los testimonios de rigor, la Policía demoró a un estudiante sindicado como quien la llevó al colegio. El chico fue aprehendido bajo cargos de tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil, portación ilegal de arma de fuego y encubrimiento.
La causa quedó en manos de la UFI N°7 del Departamento Judicial de San Martín, que investiga cómo llegó el arma a la escuela y cuál fue el grado de participación de cada uno de los involucrados. Lo más curioso de todo es que las autoridades convocaron a una reunión para el próximo lunes a las familias: sobre la irrupción policial de ayer no hubo información oficial.










