Cayó otro de los acusados del homicidio del policía Mauro Molina en Isidro Casanova

Detalles de la compleja investigación que permitió su identificación: al sospechoso lo capturaron en Zárate, en una vivienda que alquilaba junto a su familia. Por imágenes comparativas de cámaras de seguridad y entrecruzamiento de datos telefónicos la justicia pudo establecer que fue uno de los atacantes. Antes también habían arrestado al conductor que los ayudó a escapar.

Una compleja investigación que aún continúa dio un paso decisivo en las últimas horas con la detención de uno de los acusados del brutal homicidio del agente Mauro Molina, el efectivo perteneciente a la Superintendencia de Delitos Complejos de la Policía bonaerense asesinado a quemarropa el pasado 21 de abril en Isidro Casanova.

Como se recordará, el hecho sucedió un rato antes del mediodía de aquella jornada cuando el oficial, que prestaba servicios para la firma Servicios JGV S.A. retiraba dinero de una pollería ubicada sobre la avenida Juan Manuel de Rosas (Ruta 3) en su intersección con Settino.

Molina estacionó su rodado VW Amarok blindado y los delincuentes esperaron que abriera la puerta del lado del conductor para abordarlo y fusilarlo sin piedad: la autopsia determinó que recibió dos balazos a corta distancia, de los cuales uno ingresó por la axila izquierda y salió por la derecha, y otro proyectil impactó en su pierna derecha. En esas circunstancias le robaron el dinero que trasladaba por cobranzas previas.

La investigación, a cargo del fiscal Adrián Arribas, avanzó rápidamente en las horas posteriores al hecho: esa misma noche la DDI La Matanza, bajo las órdenes del comisario mayor Flavio Andrés Marino, había logrado dar con la camioneta utilizada por los asesinos escondida en una vivienda de Ciudad Evita, sobre la calle Las Amapolas al 600 del barrio 22 de Enero de esa localidad.

Cómo operó la banda y la punta para identificar a sus integrantes

“Por relevamiento de cámaras se logró reconstruir la trayectoria de la camioneta color gris sin patente. Salió del interior de esa casa a la mañana temprano con varios ocupantes y regresó poco antes de las 12 luego de cometer el hecho”, detallaron voceros de la pesquisa. Ese fue el primer puntapié del caso para dar con los sospechosos de integrar una temible banda criminal.

Por ese motivo la justicia ordenó un allanamiento fiscal de urgencia en la finca tras constatar con drones que el rodado efectivamente estaba en ese domicilio. Como resultado de la diligencia fue detenida en el lugar Celsa Amarilla (61), dueña del inmueble y titular también de un almacén que atendía al frente de propiedad. El dato que corroboraron los investigadores es que el hijo de la mujer, identificado como Arnaldo Andrés Aquino (40) tenía arresto domiciliario y contaba con tobillera electrónica colocada.

La camioneta tenía pedido de secuestro por haber sido robada, pero los delincuentes la habían intervenido: le habían pintado las llantas y colocado una defensa en la parte trasera tras el asesinato del policía. Además, habían arrancado cables, aunque no pudieron borrarle un choque que le daban una característica particular que aparecía en la denuncia por la sustracción.

El resto de los sospechosos identificados

Lo que la investigación permitió determinar, asimismo, que uno de los sospechosos de integrar la banda es Aquino, quien pese a tener arresto domiciliario y con monitoreo permanece prófugo después de haber dado semejante golpe: no pueden encontrarlo pese a la intensa búsqueda. Y la Policía también pudo establecer quién es otro de los participantes en la logística de la organización criminal, que en principio no estuvo en el hecho pero prestó su colaboración para el escape.

Crimen del policía Mauro Molina en Casanova

“Se llegó hasta él con tareas de inteligencia criminal, análisis de video filmaciones, entrecruzamiento telefónico y análisis de comunicaciones”, precisaron fuentes de la investigación consultadas por Primer Plano Online. Se trata de Ángel Gustavo Peña, propietario de VW Amarok usada para llevarse escondidos a los criminales del domicilio de Ciudad Evita, en donde se refugiaron tras matar a Molina.

El teléfono de ese sujeto tenía, asimismo, activaciones de egreso e ingreso coincidentes con el día del hecho en la ciudad de Zárate, al norte de la provincia de Buenos Aires, y un vínculo previo con Aquino. Peña quedó entonces con orden de detención y fue capturado por la DDI La Matanza en mayo pasado. Pero en su caso era por el delito de encubrimiento agravado.

Y la investigación continuó centrada en ese distrito, donde ayer cayó el nuevo sospechoso: se trata de Facundo Jeremías Rodríguez, cuyo celular se activó en un trayecto Zárate-La Matanza aquella jornada y fue registrado por cámaras de seguridad a bordo de la camioneta de Peña. Es decir, se lo acusa de ser directamente parte de la banda asesina.

Crimen del policía Mauro Molina en Casanova
El oficial Mauro Molina (42) fue asesinado el pasado 21 de abril: anoche cayó uno de los acusados de integrar la banda

Es uno de los sujetos que abordó a Molina y le disparó”, detallaron los voceros. Así se muestra en la imagen de portada que ilustra este artículo. Por eso el fiscal Arribas solicitó su detención, que fue convalidada por el Juzgado de Garantías interviniente. Lo interceptaron al salir de su casa de la calle Julio Acosta al 1200 en el mencionado distrito.

La causa está caratulada como robo agravado por el uso de arma de fuego, homicidio criminis causa y encubrimiento agravado. El caso no está terminado: resta identificar al resto de los integrantes de la organización delictiva.

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