El intendente de Ituzaingó, Pablo Descalzo, volvió a cruzar fuerte al modelo libertario para promover inversiones. “No puedo eximir de tasas a una multinacional y ser exigente con el vecino”, fustigó en una entrevista con el programa periodístico Primer Plano.
En charla con Adrián Noriega y Norman Díaz por el ciclo televisivo que se emite por canal Somos, de Flow, el mandatario fue lapidario con los sectores que eligió priorizar el Gobierno nacional y los que decidió dejar en el camino. “Cierran 30 Pymes por día. El empleo que se está destruyendo no hay forma de contrarrestarlo”, cuestionó.
Y respondió sobre la posibilidad de implementar, a nivel local, un régimen especial para promover inversiones en el distrito como hizo su excolega Diego Valenzuela en Tres de Febrero, que establece que las empresas que se radiquen allí e inviertan entre 10 y 20 millones de dólares estarán exentas por un año del pago de la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene (TISH) y recibirán una bonificación del 50% durante los nueve años siguientes.
“El ministro de Economía está sorteando las riquezas del país garantizándole negocios onerosos al sector privado trasnacional en detrimento de los argentinos. Más allá de que son bienvenidas las inversiones al Municipio, yo no puedo eximir de tasas a una multinacional y ser exigente con el vecino que hace 70 años vive en Ituzaingó y está esperando las obras que no llegan”, enfatizó Descalzo.
La privatización de AySA
“Muchas veces los vecinos me dicen ‘intendente, me falta el agua corriente, la cloaca, el asfalto’. Y hay obras que se convenian con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que sin autorización del Gobierno nacional no se puede firmar”, destacó el intendente de Ituzaingó.
Justamente ese fue otro de los temas de la entrevista. Es que la administración de Javier Milei lanzó el llamado a Licitación Pública Nacional e Internacional para vender el 90% de las acciones de la empresa Aguas y Saneamientos de la Argentina (AySA). El proceso incluye un contrato de concesión por 30 años y representa la vuelta al esquema que había antes de 2006, cuando el presidente de entonces, Néstor Kirchner, decidió su estatización.
“Este es un esquema que ya transitamos. Me contó un intendente del conurbano que cuando era Aguas Argentinas y los jefes comunales iban a pelear y se enojaban les respondían en francés. Son recetas que ya practicamos y que no trajeron soluciones”, reflexionó Descalzo.
Más allá de la incertidumbre por lo que pasará con la privatización, el Gobierno local avanza con dar respuestas a la principal demanda que recibe de los barrios: la falta de agua corriente y cloacas. “Estamos llevando adelante las conexiones en todo San Alberto, y en los barrios Gastronómico y Ferroviario. Son alrededor de 29 mil familias que serán muy pronto conectadas a ambos servicios”, concluyó.










