El suicidio de un joven de 37 años en su casa de Morón sur se suma a otros 208 ya registrados en las estadísticas oficiales publicadas por el Ministerio de Salud de la Nación en el Boletín Epidemiológico Nacional. Sin embargo, esta nueva muerte que enluta a una familia engrosará el próximo número del envío de la cartera sanitaria: los últimos datos publicados corresponden a la semana epidemiológica 20, del 17 al 20 de mayo de 2026.
Según pudo confirmar Primer Plano Online con fuentes de la investigación, a cargo de la fiscal Silvana Bonini, de la UFI N° 1 de Morón, el Ariel Isaías López fue hallado por su propia familia colgado de una sábana envuelta a su cuello en su habitación. La ropa de cama, a su vez, estaba atada del tirante del techo.

En la desesperación, su hermano se subió a la silla que tenía a un costado el cuerpo para desatarlo y bajarlo, pero cuando llegó la ambulancia del SAME ya estaba sin vida. En una primera evaluación, la médica que intervino informó que tenía varias horas fallecido. Todo sucedió en el primer piso de una vivienda de la calle Los Davobes al 1600.
La fiscal dispuso que se realice la autopsia de rigor al cadáver para confirmar la mecánica de su muerte, además de la presencia en la vivienda de personal de la Policía Científica para el levantamiento de evidencias. De todos modos, todo indica que fue no hubo intervención de terceras personas.
Los suicidios triplican a los homicidios dolosos
El tema suicidio ya fue abordado por este medio en distintos artículos. Y hay un dato estremecedor que se conoció la semana pasada: según el último informe del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), correspondiente a 2025, 5.209 personas se quitaron la vida en el país, la cifra más alta de toda la serie histórica que evidencia un incremento del 22,6% respecto del año anterior.
Para dimensionar la magnitud del fenómeno basta una comparación: durante el mismo período se contabilizaron 1.676 homicidios dolosos, apenas un tercio de los suicidios consumados. La tendencia se viene acentuando en la última década: en 2016, los suicidios (2.897) y los homicidios dolosos (2.628) mantenían una relación de equilibrio. La pandemia y los avances tecnológicos acentuaron abruptamente la distancia.
El fenómeno no se limita a las muertes consumadas. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, entre abril de 2023 y octubre de 2025 se notificaron 22.249 intentos de suicidio en el país. De ellos, 20.928 (95%) no tuvieron resultado mortal, mientras que 1.218 (5%) sí lo tuvieron. La proporción es de 17,2 intentos no fatales por cada uno con desenlace fatal. Aunque el 61% de los intentos corresponde a mujeres, los varones presentan un riesgo cinco veces mayor de que el intento termine en muerte: la letalidad alcanza el 10,8% en ellos frente al 2,1% en ellas.
Los datos también revelan que el sufrimiento comienza cada vez más temprano. La mayor cantidad de intentos se concentra entre los 15 y los 34 años, con tasas especialmente elevadas en el grupo de 15 a 19 años (124 intentos cada 100.000 habitantes) y en el de 20 a 24 años (114 cada 100.000). De hecho, el suicidio ya se consolidó como la segunda causa de muerte entre adolescentes de 10 a 19 años en Argentina, mientras que en la franja de 15 a 19 años las adolescentes mujeres duplican la tasa de los varones de su misma edad.










