La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) secuestró mercadería por un valor superior a los 45 mil dólares en el comercio del momento ubicado en Ituzaingó: Kiran Import.
Hace algunos días, ese local había sido noticia por la detención de uno de los integrantes de la banda que entró a robar a finales de noviembre pasado y que quedó filmado por cámaras de seguridad internas y externas. Ahora vuelve a dar que hablar, pero por un caso completamente distinto.
Es que inspectores del organismo recaudador se presentaron en la sede ubicada sobre la avenida Rivadavia al 23.100 y realizaron el respectivo decomiso de mercadería. El procedimiento también se realizó en otro domicilio de la firma, sobre la calle San Juan al 2700 de Merlo.
El procedimiento está avalado por el artículo 987 del Código Aduanero (Ley 22.415), que sanciona la tenencia injustificada de mercadería extranjera con fines comerciales.
La mercadería decomisada
Según informó ARCA en un comunicado, los artículos incautados fueron:
• 752 juguetes
• 536 perfumes
• 204 botellas térmicas
• 180 herramientas
• 168 ventiladores
• 152 parlantes
• 152 ollas y utensilios de cocina
• 120 set de cuchillos
• 172 auriculares
• 63 cámaras wifi

En total fueron 2.864 las unidades secuestradas por carecer de documentación respaldatoria por un valor en plaza aproximado de U$S 45.312,90.
El tema es que la normativa legal vigente establece que, si no hay pruebas de la introducción lícita en la plaza tras el trámite aduanero de rigor, además del decomiso a quien infrinja la norma le puede caber una multa de 1 a 5 veces del valor estimado de esa mercadería.
Y como esa legislación se aplica a temas vinculados al contrabando, de inmediato las autoridades de ARCA notificaron al Juzgado de turno del área Penal Económica de Comodoro Py para que evalúe si existe algún delito en su ingreso al país y posterior puesta a la venta.
Un negocio “flojo de papeles”
Fuentes del Municipio de Ituzaingó detallaron a Primer Plano que el local fue clausurado en diciembre pasado por no contar con la habilitación comercial para funcionar y por una deuda de varios meses que se había acumulado con el fisco local.
“Es un negocio que está flojo de papeles, que luego de la clausura se acogió a un plan de pagos para regularizar su situación”, informaron los voceros del Gobierno comunal consultados para la elaboración de este artículo. Esto revela que las autoridades locales también tienen entre ceja y ceja el negocio por donde pasan gran cantidad de personas a diario.







