La familia de Angelina I. (12) dio a conocer públicamente el último parte médico de la nena que resultó herida por una bala perdida en la madrugada de Navidad en Villa Sarmiento, y que permanece internada en el sanatorio La Trinidad, de Ramos Mejía.
“Continúa en estado crítico, pero estable, con pronóstico reservado. Está respondiendo a los estímulos y no han surgido nuevas complicaciones, por lo cual de mantenerse la situación actual se evaluará la posibilidad de avanzar en otras conductas terapéuticas”, comunicó la familia.

“Agradecemos nuevamente al cuerpo médico de La Trinidad, a los familiares y amigos que continúan brindando su apoyo y a los medios de comunicación por la cobertura que están dando al caso”, completaron los allegados a la chiquita, que afirmaron que no tomarán contacto con los medios por el momento para concentrar todas sus fuerzas en la condición sanitaria de la víctima.
Más allá de la situación sanitaria de la chiquita, que va por el carril médico y al humano aferrado a la esperanza, hay una compleja investigación judicial en curso, con medidas dispuestas en las últimas horas por la fiscal Valeria Courtade, de la Fiscalía N° 3 de Morón, a partir de datos relevados en diversas diligencias.
Evidencia recopiladas en la investigación
Por caso, Primer Plano Online supo que dos de los proyectiles recolectados en viviendas linderas a donde estaba Angelina al momento de ser herida salieron de una misma arma por el rastro que dejaron, y otros dos fueron gatillados por otra. Lo que no se puede garantizar hasta el momento es si el proyectil que quedó alojado en el cerebro de la nena es coincidente con esos ya secuestrados.
Además, en las últimas 48 horas se realizaron una serie de allanamientos en domicilios de sospechosos, que fueron visualizados por testigos y en redes sociales con armas en la noche de Navidad: todos dieron resultados negativos. Eso es algo que complica la instrucción del caso: sin armas para cotejar de dónde salió la munición que hirió a la nena no existe evidencia probatoria. Además, después hay que comprobar quién gatilló.
El hecho ocurrió la madrugada del 25 de diciembre pasado sobre la calle Pedro Castelli al 300, entre Segurola y Madero, de la mencionada localidad de Morón y a metros de Acceso Oeste. La criatura había salido a la vereda de su casa con sus padres a ver los fuegos artificiales y de repente cayó desvanecida.
En medio de la desesperación, su papá la tomó en brazos, la cargó en el auto y la trasladó de urgencia al hospital San Juan de Dios, de Ramos Mejía, desde donde la derivaron al sanatorio de La Trinidad, en donde permanece. Según la descripción de sus allegados presentaba una herida sangrante en la cabeza.










