Histórica audiencia pública por el nuevo Código de Ordenamiento Urbano (COU) en Hurlingham. Fueron 11 horas en total de opiniones y exposiciones vinculadas al tratamiento del proyecto girado por el Departamento Ejecutivo, que ahora deberá tratar el Concejo Deliberante: la decisión política es que sea antes del recambio legislativo del próximo 10 de diciembre.
La actividad se llevó a cabo en el Centro Cultural Leopoldo Marechal y no tuvo fisuras, más allá de algún entredicho circunstancial. Fue conducida de principio a fin por el presidente del cuerpo de concejales, Miguel Quintero, y contó con la presencia de 18 ediles: sólo se ausentó Juan Manuel Lorenzo. Cabe aclarar que Hurlingham tiene 20 bancas, pero hay una que nunca se cubrió luego del fallecimiento de Humberto ‘Nito’ Bertinat.
Hubo varias cosas llamativas como síntesis de la jornada. Por caso, la reaparición de Lucas Delfino, tres veces candidato a la intendencia de Juntos por el Cambio, quien se alejó de la política local. También fueron notorias las ausencias de Juan Zabaleta (exintendente y concejal electo), que se había anotado como orador, y de la también edil electa Micaela Navill: cuando fueron llamados a dar sus opiniones no estaban en el recinto.
También se robó un protagonismo curioso el exjuez de Faltas Rafael De Francesco, quien picanteó la audiencia en diversos tramos, incluso cuando expuso su propia hija. El referente libertario recibió llamados de atención de parte del presidente Quintero: “le pido que se tranquilice. Acá no es un juez y no me falte el respeto”, le espetó en medio de los gritos del dirigente de La Libertad Avanza, que asumirá como concejal con el recambio de diciembre.
Exposiciones del Ejecutivo
El actual COU rige en Hurlingham desde 2019. La propuesta para modificarlo fue presentada por el intendente, Damián Selci, el pasado 3 de noviembre, después del proceso electoral. La instancia realizada ayer es obligatoria por ley, aunque no es vinculante: es decir, el Concejo Deliberante tiene autonomía para tomar su decisión final.
Expusieron como disertantes Emiliano Carbone, director general de Hábitat, Tierras y Viviendas del Municipio, quien explicó que se trata de una normativa que “regula el uso del suelo en términos urbanísticos y sus características constructivas”. Además, aclaró que la iniciativa “afecta al 3,6% de la superficie del territorio” y que las zonas que tendrán cambios son la céntrica, una industrial que vuelve a serlo, otra semiindustrial en límites con el Camino del Buen Ayre y la restante en los límites de la Autopista del Oeste.

“Se quiere preservar la identidad de los barrios, con una estrategia de densidad controlada, diversificar la oferta de vivienda, democratizar el acceso al suelo y permitir que existan más unidades habitacionales”, precisó el funcionario. El equipo que diseñó el nuevo COU presentó en detalle cada zona del distrito y también se refirió a la posibilidad de que se regularicen las superficies ya construidas, que de otro modo estarían obligadas a ser demolidas.
Le siguió en su exposición Pablo Massara, que además de ingeniero civil hidráulico es subsecretario de Obras Públicas del Municipio. Arrancó su disertación respondiendo a la pregunta de si es sostenible el cambio de código. “Sólo el 1,8 del territorio plausible de crecimiento con el nuevo COU no tiene agua potable”, expresó, y se refirió a la capacidad hídrica del distrito para poder avanzar con el desarrollo de nuevas construcciones. También habló de los tres cursos naturales de agua que atraviesan el distrito, como son el arroyo Morón, arroyo Soto y el río Reconquista, con sus márgenes urbanizadas.
Por su parte Verónica Bernárdez, subsecretaria de Ambiente del Municipio, planteó que el proyecto contempla “medidas de compensación y control ambiental, promueve la remodelación edilicia en zonas ya consolidadas, una moratoria para habilitación de industrias con aptitud ambiental y planes de forestación con especies nativas en corredores verdes, con preservación de los ya existentes y nuevos espacios a crear”.

El último de los expositores fue Daniel Larrache, titular del Comité de Cuenca del Río Reconquista (COMIREC), que además de funcionario provincial es vecino de la región y conocedor de la temática. En su caso valoró la participación comunitaria en la audiencia, pidió que se respeten “todas las miradas, que son legítimas” y puntualizó que “el desafío es encontrar el punto de equilibrio”.
“Los objetivos de acceso a viviendas dignas, dinamizar el comercio, retener a la población juvenil e impulsar el desarrollo productivo no pueden llevarse adelante sin contemplar la sostenibilidad ambiental. De una audiencia pública como esta nadie tiene que salir contento o triste. Todos se tienen que ir más o menos, porque se trata de conciliar intereses y opiniones contrapuestas, ya que ningún vecino está en contra de que la ciudad mejore”, concluyó.
Opiniones a favor y en contra
A lo largo de las 10 horas que tuvo la ciudadanía para exponer se escuchó de todo. Muchas opiniones a favor de la necesidad de regular el crecimiento del distrito y potenciar un desarrollo con el fin de generar más empleo y facilidades para el acceso a la vivienda y que los jóvenes no tengan que alejarse de sus padres para iniciar su proyecto de vida.
También hubo quienes plantearon “que el dinero de Hurlingham se pueda gastar en Hurlingham”, por lo que hablaron de generar polos gastronómicos y de esparcimiento para que las familias puedan tener dónde ir a pasar un rato fuera de sus obligaciones diarias. Y aprovechar que el distrito asegura las trayectorias educativas de sus habitantes, desde jardín maternal hasta la universidad.

Lógico: se oyeron temas pendientes de resolución que nada tienen que ver con el COU pero la gente aprovechó para manifestar y hasta hubo lugar para chicanas de tipo político: mientras un vecino habló de que la principal problemática de los jóvenes “es la droga, no un lugar a dónde vivir”, el integrante de un equipo directivo escolar le respondió: “coincido con esa mirada, por eso les pido que dejen de incluir narcotraficantes en sus listas”.
A modo de reflexión final, el concejal Julio Medina, que forma parte del espacio que comanda la ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, y a nivel local la exedil Andrea Giorgini, consideró que la audiencia pública “fue un acto democrático profundo, en donde los vecinos demostraron que la ciudad les pertenece y exigen ser parte del diseño de su futuro urbano”.










