Una pareja de efectivos pertenecientes a la Policía Federal resultó baleada esta madrugada durante un enfrentamiento con delincuentes que intentaron robarles el auto en la localidad de Ramos Mejía, en La Matanza.
El hecho ocurrió pasada la medianoche sobre la calle Berón de Astrada al 600, de donde las víctimas se retiraban tras participar de un evento familiar. Tal como quedó registrado en los videos que ilustran este artículo, cuando estaban terminando de subir al auto.
Los cuatro malvivientes abrieron fuego cuando los oficiales dieron la voz de alto, mientras el conductor del auto en el que llegaron aceleró para esperarlos en la esquina y emprender la huida. Hay una imagen impactante: el rodado blanco de los asaltados terminó con varios agujeros en la chapa producto del tiroteo.
Como resultado de la balacera, la mujer policía, identificada como Agustina Romano, numeraria de la División que custodia la línea ferroviaria Mitre, fue alcanzada por proyectiles en la pierna y en la mano izquierdas. Ella fue trasladada de inmediato al hospital Churruca, ya que su cuadro lo permitía.
En tanto que su pareja, el oficial ayudante Leonel Romero, integrante de la Escuela de Especialidades (Bomberos) de la mencionada fuerza, fue herido en la zona izquierda del tórax y debió ser operado de urgencia en el hospital Balestrini de Ciudad Evita. Su estado es reservado.
En el lugar, en tanto, uno de los ladrones terminó muerto. El hecho quedó bajo investigación del fiscal Claudio Fornaro, de la Fiscalía Temática Homicidios de La Matanza.
QUIÉN ERA EL LADRÓN ABATIDO
Mientras los investigadores incautaron en el lugar un arma de fuego calibre .380 que portaba uno de los atacantes, una ambulancia trasladó al herido hasta el Policlínico Central de San Justo y luego al hospital Güemes, de Haedo, donde finalmente falleció.
Fuentes judiciales informaron a Primer Plano Online que se trataba de Carlos Ariel Calderón (25), oriundo de El Palomar, en Morón, quien presentaba orificios de bala en abdomen, ambas piernas y otro en la cadera. El sujeto fue reconocido a raíz de un tatuaje que tenía la frase “familia” en letras manuscritas.










