El Departamento de Ingeniería e Investigaciones Tecnológicas (DIIT) de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), en su misión de formar profesionales de la ingeniería comprometidos con el entorno social y productivo, preparó a tres estudiantes provenientes de diferentes escuelas secundarias para la Olimpiada Informática Argentina (O.I.A).
La competencia se llevó a cabo en el Campus de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), y reunió a alumnos y alumnas regulares de establecimientos de enseñanza primaria y secundaria de todo el país, tanto de gestión estatal como privada. Está dividida en dos categorías: ‘Competencias Digitales’ y ‘Programación’. Cabe resaltar que la O.I.A sirve como clasificatorio al selectivo nacional para disputar el mundial de informática en Egipto 2024 y para el Iberoamericano.
En ese contexto, Bianca Vicente, de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, obtuvo una medalla de oro; Nicolás Maximiliano Faggi, del Instituto Juan XXIII (Ramos Mejía), recibió la medalla de bronce; y Santiago Montenegro Gerik, del CIATA (Morón) fue premiado con una medalla de plata. Los tres fueron preparados en la UNLaM.
Al respecto, Nicolás reveló que desde tercer año le inspira la programación y, como le gustaba y le parecía divertido, tomó la decisión de anotarse a estas olimpiadas. En relación a la experiencia con Natalia, la instructora de la Universidad, destacó que le fue muy útil: “Aprendí mucho y me sirvió un montón, creo que noté una gran diferencia desde que comencé a ir a sus clases”, luego, destacó que espera conseguir un buen futuro y que “entrando a la olimpiada es un camino para conseguirlo”.
Por su parte, Bianca subrayó que siempre estuvo interesada en la informática y la programación, razón por la cual, tras haber sido notificada por un profesor sobre esta competencia no dudó en anotarse, ya que “es un lugar donde uno puede aprender mucho y puede conocer personas que comparten los mismos intereses”. Con respecto al curso que recibió por parte de esta Casa de Altos Estudios señaló que “fue muy importante, porque todo lo que aprendí fue gracias a eso” y apuntó que ahora la idea es llegar lo mejor posible para el selectivo y el iberoamericano con el objetivo de “tener los mejores resultados posibles”.
A manera de cierre, Santiago comentó que la programación le gusta desde que tenía 10 años, sin embargo, aclaró que en sus comienzos no le interesaba la programación competitiva, hasta que, este año, descubrió la olimpiada. Posteriormente, diferenció las clases cotidianas de la escuela con su experiencia bajo la tutela de la docente Natalia destacando el acompañamiento constante fuera del horario de la cursada.










