Un nuevo capítulo de la granja del horror: la justicia liberó a cerca de 27 jóvenes que permanecían alojados en una sede secundaria de la comunidad terapéutica Valientes, en este caso ubicada en General Rodríguez.
Según logró reconstruir Primer Plano Online con fuentes policiales y judiciales vinculadas a la investigación, fueron las propias familias de jóvenes alojados en la institución quienes hicieron saber que no encontraban a sus seres queridos. Eso ameritó un complemento de la pesquisa para intentar determinar qué había pasado con esos jóvenes.
“Sabíamos que este lugar tenía un complemento en General Rodríguez, pero fue tanto el trabajo que terminamos de allanar lunes de madrugada la sede central y después fuimos a ver en otro sitio. Extrañamente al ir no había nadie, y luego se pudo constatar qué había pasado”, describió un investigador.
¿Qué pasó? Enterados del procedimiento, los responsables de la comunidad trasladaron a ese grupo de internos (se sospecha que pudieron haber sido entre 50 y 60) a una casa en la localidad de Trujui, en Moreno, un lugar que también fue allanado por disposición del fiscal Gabriel López, de la Fiscalía Nº 8 de ese Departamento Judicial.
“Metieron a toda la gente que tenían en Rodríguez en un colectivo y los llevaron a esa vivienda precaria de Trujui. La cantidad todavía no la pudimos determinar con exactitud, pero lo que sí pudimos confirmar que estuvieron completamente hacinados, porque en ese domicilio no había lugar para más de diez personas y calculamos que trasladaron entre 50 y 60”, agregó el vocero consultado.
“De casualidad eso no terminó en tragedia”, se sinceró el interlocutor, que no sale del asombro por lo que fueron descubriendo en estos días. El tema es que el martes, cuando el tema empezó a tener rebote mayor en los medios de comunicación, las familias empezaron a reclamar por sus seres queridos y los responsables decidieron volver a llevarlos a la sede de General Rodríguez, a donde finalmente el miércoles por la tarde fueron rescatados.
A la hora del allanamiento había en el lugar 25 mayores de edad y dos menores a la espera de sus allegados algunos y otros de saber qué iba a pasar con ellos, porque en su mayoría eran de provincias del interior del país. A cargo de esa comitiva estaba una psicóloga social, que en principio quedó involucrada en la causa en condición de testigo.
En relación a la cadena de responsabilidades, la justicia ya detuvo a los tres titulares de la comunidad Valientes. El primero de ellos fue Emanuel Alegre, quien fue apresado el sábado pasado en el predio de la localidad de La Reja. El segundo fue Gonzalo Llinas, quien fue arrestado en General Rodríguez por la Policía. El tercero, Germán Ferrante, está preso desde enero por el crimen de un vecino del centro terapéutico, a quien asesinó de una puñalada en medio de una discusión. Ahora también quedó vinculado a esta investigación y será indagado por el fiscal.
Como informó este medio, en la requisa sal lugar comprobaron hacinamiento grave, privación ilegítima de la libertad y otras condiciones de internación ilegal. Entre otras cosas, hallaron a un joven esposado y encerrado en el gallinero como una manera de castigo, y menores de edad entre personas adultas. La acusación formal que pesa sobre los directores es la de privación ilegal de la libertad agravada, lesiones, amenazas, y no se descarta la figura de asociación ilícita, lo que agravaría las penas en expectativa.
La investigación judicial está en curso y se están incluyendo pruebas para evaluar la calificación legal. En ella se incorporarán los testimonios de las personas alojadas en la clínica en estos días y quienes hayan pasado por el establecimiento.











