Fue gatillo fácil. Un tribunal popular consideró culpable al expolicía Fernando Grané por el crimen del comerciante de Ituzaingó Diego Roda y será condenado a prisión perpetua. La figura que se impuso fue la de homicidio calificado agravado por ser miembro de una fuerza de seguridad y exceso de sus funciones.
Así lo decidió el jurado por unanimidad luego de más de dos horas de deliberación. Ahora sólo resta la decisión final a cargo de la jueza Julia de la Llana, que impondrá el monto de pena en el cierre del debate.

El veredicto se conoció hace instantes y coincidió con el pedido realizado por los fiscales del juicio, Patricio Pagani y Adrián Ferreira, y con lo planteado por las querellas, a cargo de los abogados Ismael Jalil (en representación de los padres del fallecido) y Gerónimo Podestá en nombre de la viuda, Virginia Tueso.
“Que este asesino salga de la cárcel cuando mi hijo salga del cementerio”, había solicitado María del Carmen Peche, madre de Diego, que esperó una década por justicia. Tras conocer el veredicto se estrechó en un abrazo con sus familiares, con los fiscales del juicio y con el fiscal que descubrió la verdad de lo sucedido, Marcelo Tavolaro.
La defensora oficial de Grané, Juliana Oliva, había intentado durante todo el debate convencer al tribunal que el expolicía “no es un asesino”, pero su estrategia no logró conmover la opinión del jurado.
Por el contrario: utilizó gran parte de su fortaleza para cuestionar la cobertura del juicio hecha por Primer Plano Online. A punto tal de incomodar seriamente al cronista que participó de las audiencias para narrar todas las alternativas del caso.










