Que Deportivo Morón está puntero y es el equipo más goleador de la categoría es un dato fáctico. Que se convirtió en un serio candidato al ascenso es una convicción de quienes analizan el juego y ven en el ‘Gallo’ un mix de experiencia y juventud ensamblado de un entrenador que hace años viene haciendo méritos para obtener el reconocimiento público.
Todo eso es real y visible. Lo que se aceleró en este último tiempo es el crecimiento institucional del club: el próximo 1 de julio, en medio de la disputa del Mundial, se inaugurará el predio ‘Nolo’ Aguirre con una cancha ya preparada para el entrenamiento del plantel profesional a pocos metros del estadio Nuevo Francisco Urbano. Hoy por hoy, tanto el cuerpo técnico como los futbolistas tienen que recorrer varios kilómetros para juntarse y realizar sus tareas diarias.
“Me parece que institucionalmente es una de las cosas más importantes de los últimos años seguramente. No solamente porque hoy va a entrenar la Primera División ahí, y vamos a estar cerquita de la cancha: la gente pasa, te dice cosas y eso te motiva. Eso genera un sentido de pertenencia importante”, subrayó el DT en diálogo con Adrián Noriega y Norman Díaz en el programa Primer Plano por canal Somos, de Flow.
Para Otta, la clave está en aprovechar al futuro esa infraestructura: la captación de futbolistas de la zona y el desarrollo económico que brindará. ¿Qué tiene que tener un club para llegar a la Liga Profesional? “Lo que está haciendo hoy Morón, que está creciendo con mucha masa societaria, me parece que esa es la clave”, reflexionó el técnico.
“Más allá de las obras, al club lo sostienen los socios, y cuantos más socios haya más fácil es llevar el día a día. Hoy Morón es una empresa, tiene un gasto fijo muy alto, y la cuota societaria es lo que lo ayuda y lo sostiene más allá de los sponsors. Cuantos más socios tenés, más obras podés hacer, mejores equipos te podés tener porque más podés invertir”, completó.
La vida de casado de Walter Otta
En diciembre pasado el DT se unió en matrimonio con su pareja de hace 6 años, con quien cría a una hija adolescente que a él lo completó como papá, porque sólo había tenido varones como descendencia. Medio año después de la boda, sólo cambió un papel y la alianza en la mano: la felicidad de la pareja sigue adelante.
“La verdad que muy feliz, estoy muy contento. Salgo menos, nada más, ja. Pero la verdad que estoy en una etapa de mi vida muy bueno. Me agarró esta oportunidad en Morón muy maduro, muy feliz con mi vida ensamblada, con mi mujer, mis hijos todos, mi hija, mis hijos varones, mis nietos. Y de salud también”, se sinceró el entrenador.
¿Quizás sea el mejor momento de tu vida?, lo indagó el conductor del ciclo. “Yo creo que sí, es uno de los mejores momentos de mi vida sin lugar a dudas”, cerró. Coronarlo con el ascenso, lógico, es ahora la tarea por delante.










