¿Cuál sería el castigo correcto para dos jóvenes que no pudieron robarse nada pero destrozaron las instalaciones de un jardín de infantes? Al menos el mote de miserables, sin respetar el protocolo periodístico de la tan mentada objetividad.
El hecho ocurrió en el jardín 922, ubicado sobre la calle Poeta Risso al 2.200 de la localidad de William Morris, en Hurlingham. Según la descripción realizada a Primer Plano Online por la secretaria del Consejo Escolar, Pamela Pietropaolo, fue el sereno de la Escuela Nº 30 quien dio aviso al 911 al notar los movimientos extraños en el establecimiento de educación inicial.
“Cuando llegó al lugar, la Policía los encontró robándose las cosas y cargando en un carrito las rejillas del jardín”, precisó la funcionaria. Los dos sujetos detenidos fueron alcanzados en la intersección de las calles Cuzco y Paganini.
Fuentes policiales y judiciales identificaron a los sujetos como Lázaro Máximo Acosta (19) y José María Ziglovski (35), quienes quedaron a disposición de la Fiscalía Nº 7 de Morón acusados de los delitos de robo agravado por ser cometido en poblado y en banda en grado de tentativa.

Lo que más dolor causa de la situación son los destrozos en la institución: como se aprecia en el video y en las fotos, primero los detenidos dañaron una institución educativa estatal, con lo que eso representa. Luego, arranca un tiempo contrarreloj para ponerlo en condiciones de cara al regreso de nenes y nenas y 1 de marzo próximo.
Entre otras cosas, rompieron una pared interna para robarse los caños de los aires acondicionados, y también los pisos, de donde sacaron baldosas. “Es verdad que no llegaron a llevarse nada, pero rompieron todo igual. Ahora comenzaremos esta semana con la reparación para volver a ponerlo en condiciones”, completó Pietropaolo.












