El factor climático sumado a la decisión del Gobierno de Javier Milei de avanzar en la quita de subsidios al consumo energético prevé un verano de alta intensidad para hogares del conurbano bonaerense.
Si bien hay un respiro térmico que se aprecia luego del brindis por el cambio de calendario, lo cierto es que todo indica será algo apenas transitorio. Y que las jornadas sofocantes por delante serán más que en años anteriores.
El nuevo pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional anticipa que el verano seguirá mostrando un comportamiento más caluroso de lo habitual, con la provincia de Buenos Aires como el territorio con mayor desvío respecto de los valores normales para la época.
El informe, que ahora abarca el período completo de enero a marzo señala que existen hasta un 50 por ciento de probabilidades de que las temperaturas superen el promedio histórico en todo el territorio bonaerense. Aunque la advertencia cobra especial relevancia luego de lo ocurrido en el cierre de 2025, cuando se registraron casi seis días consecutivos de calor extremo y un pico de 38,9 grados el miércoles.
El cambio en el pronóstico
El cambio más significativo respecto del pronóstico difundido un mes atrás es la ampliación del área afectada dentro de la provincia de Buenos Aires. En aquel entonces, la mayor anomalía térmica se concentraba en el sudoeste bonaerense, dejando al margen a la Costa Atlántica, la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano.
Ahora, esas regiones quedaron incluidas dentro del núcleo con mayor desviación climática prevista, lo que implica más días con temperaturas por encima de lo habitual en zonas densamente pobladas.
No todo está perdido: hay una señal alentadora en el corto plazo. Para los próximos días se prevén temperaturas en niveles mucho más llevaderos, con un descenso progresivo que tocaría su punto más bajo hacia este fin de semana. La diferencia respecto del agobiante final de diciembre será marcada, al punto de que las máximas previstas ahora se asemejan a las mínimas que dominaron durante los días más extremos.










