El 12 de septiembre de 2016, cerca de las 21, Diego Roda salía de la casa de sus suegros ubicada en la calle El Delta al 2300, en Ituzaingó. Junto a su esposa, Virginia Tueso, habían terminado de acomodar al bebé recién nacido de la pareja en el asiento trasero, Pedro, con su sillita de seguridad. Se aprestaban a arrancar cuando escucharon disparos. Y lo peor: los sintieron en las humanidades de ambos.
Dos efectivos policiales que perseguían a delincuentes que habían robado una Peugeot Partner Patagónica en Caseros habían logrado escapar de las balas policiales que iban en persecución. Dejaron abandonado el vehículo sobre la calle Aguaribay, entre Saldan y El Delta, y siguieron su fuga corriendo, siempre con uniformados siguiéndolos.
Dos agentes, Camila Pazos y Maximiliano Ramos, se quedaron custodiando la camioneta; otros dos, Gerardo Gabriel San Miguel -ya condenado en la causa- y Fernando Grané, persiguieron la marcha de los ladrones según la indicación hecha por un testigo en relación a la ruta de la huida. En esas circunstancias vieron salir a la familia Roda a bordo de su vehículo VW Vento.
Sin mediar palabra, los policías dispararon al menos 5 balazos contra el coche con sus armas reglamentarias. A Diego esos proyectiles le causaron heridas mortales en el hemitórax derecho, en la región escapular izquierda y en el hombro del mismo lado. Manejó una cuadra más hasta que se desvaneció y chocó: fue trasladado al Instituto Médico Central, pero falleció a poco de llegar. María Virginia Tueso, su mujer, fue baleada en el antebrazo derecho, y lo más milagroso de la situación: el bebé resultó ileso.
Hasta ahí la breve historia de lo ocurrido aquella fatídica noche de hace casi una década. A partir de ahora lo que se viene, que también será contado como corresponde por Primer Plano Online. Y que promete contar con las presencias de padres, hijos, ex esposas, demás familiares y amigos del recordado comerciante aún llorado por su pueblo.
Comienza el principal juicio en la causa
Este jueves 2 de julio desde las 9 de la mañana se pone en marcha el juicio por jurados contra Fernando Grané, el expolicía acusado de haber disparado las balas contra Roda, su esposa y su hijo. Se realizará en la sala Fermín Parera de la planta baja del palacio de justicia local y estará conducido por la jueza Julia de la Llana, del Tribunal Oral Criminal N° 5 de ese Departamento Judicial.
Lo primero que se hará es la convalidación de cada persona que será parte del debate como jurado popular y luego comenzarán las audiencias, que en principio está previsto que sean 7 en total. Allí se expondrán todas las evidencias recopiladas hasta el momento en una causa que lleva muchos años de tramitación y que fue calificada como de gatillo fácil por este medio desde el instante en que se pudo corroborar que fueron balas policiales las que mataron a Roda e hirieron a Tueso y no gatilladas por delincuentes, como se dijo desde el minuto cero.
La reconstrucción del caso, que se llevó adelante ante la mirada del fiscal Marcelo Tavolaro, de la UFI Descentralizada N° 1 de Ituzaingó, reveló que no sólo se trató de un caso de exceso, sino que además hubo una cadena de encubrimientos en torno al hecho. “En la sede de la comisaría 2ª de Villa Ariza, Grané y San Miguel falsearon el contenido del acta de procedimiento, así como también prestaron una falsa declaración, con la que lograron desviar el sentido de la presente investigación”, sentenció el juez Juan Carlos Uboldi al firmar las condenas que ya tuvo el voluminoso expediente.
Según pudo saber Primer Plano Online, el expolicía Grané padeció tuberculosis hace poco en la cárcel de Florencio Varela, donde permanece privado de su libertad. Por disposición judicial fue trasladado a la Unidad Penal 39 de Ituzaingó, para estar más cerca en cuando a su llegada a tribunales. Según los informes médicos del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) ya se encuentra en perfecto estado de salud para afrontar el debate.

Gerardo San Miguel, el otro expolicía que ya fue condenado en juicio abreviado a la pena de seis años de prisión y 12 años de inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos, participará de las audiencias como testigo. Él ya fue juzgado en ese hecho y cumple la sentencia por los delitos de disparo de arma de fuego agravado por tratarse de un funcionario policial en el ejercicio abusivo de su función, y, falsedad ideológica de documento público.
Las otras condenas en el largo peregrinar por justicia
La primera condenada también por el mecanismo de juicio abreviado había sido la expolicía Camila Fernanda Pazos, quien recibió la pena de tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación absoluta por seis años para ejercer cargos públicos. La acusaron de los delitos de falso testimonio, encubrimiento agravado por la condición de funcionaria publica y falsedad ideológica de instrumento público.
Luego recayó sentencia también sobre el excomisario Daniel Fernando Pérez; el exintegrante de la Policía Local de ese distrito Maximiliano Gastón Ramos; y la pareja de civiles compuesta por Alejandro Tomás Salomón y Johana Belén Vukman, quienes se comprobó que mintieron en sus declaraciones y fueron parte de la cadena de encubrimientos.
Ya en 2019 Primer Plano Online había revelado el giro en la investigación
A los funcionarios policiales les cupo la pena de la pena de tres años de prisión en suspenso e inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos por el doble de tiempo de la condena (es decir, seis años) en orden a los delitos de encubrimiento agravado por ser el autor funcionario público, falsedad ideológica de documento público y falso testimonio.
Por su parte, a Salomón y a Vukman la sanción impuesta por la justicia fue de dos años de prisión en suspenso e inhabilitación absoluta por el doble de tiempo para ser parte de procesos judiciales, en ambos caos por los delitos de encubrimiento agravado por tratarse del hecho precedente un delito especialmente grave, falsedad ideológica de instrumento público y falso testimonio agravado condena y pagar las costas del proceso.
Al trámite judicial, más allá del juicio por jurados que espera Grané, también le resta un debate técnico contra Sergio Fabián Barrientos, Maximiliano Duarte y el actual comisario Diego Carreira, que también enfrentan cargos por la falsificación de documentos públicos tras la muerte de Roda. Es decir, por haber llenado actas de manera apócrifa en torno a lo sucedido.










