El propietario de un bazar ubicado en la esquina de Arias y San Pedro, pleno centro de Castelar, del lado norte, hizo público un reclamo por algo que sucede en la fachada de su local: gente en situación de calle que acampa por las noches.
Guillermo Rouquaud dialogó con Primer Plano Online para exponer el temor de que algo malo pueda ocurrir. Es que el fin de semana pasado se encontró con una de las paredes laterales prendida fuego y cartones y maderas quemadas, algo que provocó daños en la estructura como se observa en las fotos.

El hecho fue protagonizado por gente que no tiene dónde dormir y se refugia allí por las características de la edificación, una ochava con pasto y canteros para guarecerse del frío. El comerciante aclaró que no tiene nada contra esas personas, pero sí expuso el temor porque algo malo pueda pasar a partir de la aparición del fuego.
“Justo ahí tengo dos blindex y se quemó la pintura de la reja y las hojas de las plantas. Llamé a Ojos en Alerta y vinieron móviles, pero no pudieron hacer nada porque ya el hecho estaba consumado. Ahora, cada noche que me voy, tomo la precaución de tirar agua para dejar mojado y que no puedan acampar ahí”, contó Rouquaud.
“Durante el día el centro de Castelar es Disney; por la noche es otra cosa”
Según le explicaron los policías que se acercaron hasta el negocio, se trata de personas que no quieren ir a los refugios con los que cuenta el Municipio “porque no aceptan las reglas que les imponen”. Y hay alguno que otro, incluso, con patologías psiquiátricas. “Eso lo comprobé hablando con ellos”, señaló.
“Hace 15 años que tengo el local y muchas veces cuando salgo a caminar por el costado de las vías al mediodía los veo hablando solos. El tema es que ya tuve que tirar colchones, ropa, restos de comida, botellas, que quedan ahí en las afueras del bazar cada vez que se van. Yo los entiendo: nunca los eché ni me hicieron nada, pero que prendan fuego es un peligro y mucho más grave”, se sinceró el propietario.
Sin ir más lejos, la noche del jueves, cuando se retiraba rumbo a su casa, terminó de cerrar y vio que una persona se había sentado ahí a comer. Se fue, pasó por la farmacia y al rato volvió para corroborar que no hubiera nadie. Asegura que no es gente agresiva y que jamás tuvo una discusión, pero lo reconoce como un problema y pide soluciones al Municipio. “Durante el día el centro de Castelar es Disney; por la noche es otra cosa”, aseveró.
“Hace un tiempo se prendió fuego la plaza del Vagón, y eso es un verdadero riesgo. Muchas veces la gente les dona cosas y después las terminás viendo tiradas por la calle. Y cada vez hay más gente en esta situación”, concluyó Rouquaud.











