Dieron de alta a Martín Sabbatella tras 13 días de internación. El exintendente de Morón atravesó una delicada situación de salud, fruto de un malestar que parecía ser pasajero y se terminó complicando con el procedimiento clínico. Ahora se encuentra de alta ambulatoria, haciendo “vida normal” mientras su organismo se lo permita.
Según logró reconstruir Primer Plano Online, todo comenzó el pasado viernes 13 de marzo, luego de una reunión política que mantuvo el líder de Nuevo Encuentro. Al salir de ese cónclave estaba “doblado de dolor” en la zona de la cintura, por lo que decidió trasladarse al Hospital San Juan de Dios de Ramos Mejía.
Allí, luego de los estudios de rigor, los médicos confirmaron que tenía un cálculo en el riñón y le recomendaron colocar un catéter vía urinaria para eliminar esa piedra. Ese instrumental llevarlo colocado durante una semana, y el 21 de marzo fue la segunda intervención programada para retirarlo y expulsar ese cuerpo extraño de su organismo.
Sin embargo, ese día, lejos de volver a su casa, quedó internado en terapia intermedia en medio de una situación de extremo dolor. ¿Qué pasó? Mientras retiraban el catéter se rompió el uréter y se desparramaron todos los líquidos del riñón por el organismo.
Mensajes políticos
Según precisaron desde el entorno de Sabbatella, esa situación derivó en un peligro de infección generalizada y la correlativa inflamación de diversos órganos. “La piedra la sacaron, pero al sacarla se produjo la perforación”, detallaron los voceros consultados.

La decisión de los profesionales fue que los líquidos se absorban naturalmente, y para eso debía atravesar un período de estricto control para evitar cualquier tipo de infección. Le realizaron tomografías cada tres días, ecografías día por medio y análisis a diario para medir glóbulos blancos, sobre todo.
Ahora el catéter sigue colocado, porque está ayudando a la cicatrización del uréter, mientras Sabbatella continúa su tratamiento de manera ambulatoria con analgésicos si hay dolor y antibióticos. “El catéter puede ser retirado cuando la lesión esté cerrada por completo”, detallaron las fuentes, que transmitieron también el reconocimiento y la gratitud “a todo el personal médico” que lo asistió.
Su esposa, la senadora provincial Mónica Macha, durmió las 13 noches en el hospital acompañándolo. Durante su período en el nosocomio el dirigente recibió mensajes “de todo el mundo” de la política nacional, incluso de sectores antagónicos. También de dirigentes locales como Martín Marinucci.
Pero de gente cercana al intendente Lucas Ghi nada: del mandatario, del que está divorciado políticamente, tampoco.
“Fue inesperado y muy largo, pero ya paso. Me sentí muy acompañado por muchos y muchas desde afuera del hospital y muy cuidado dentro. Quiero agradecer a médicos, médicas, enfermeros, enfermeras, camareras, y a todos los trabajadores del hospital”, describió Sabbatella en un mensaje de WhatsApp con el que respondió la requisitoria de Primer Plano Online.









